cronicas

Jornada 18: CD Marchamalo 1-1 Real Murcia CF

El Real Murcia empata y gracias (1-1).
Los granas sacan un punto en un mal partido que además se complica por la expulsión del central Alberto González.

Marchamalo fue una de esas paradas en las que el vaso se puede ver medio lleno o medio vacío. Analizando detenidamente la imagen dejada por el Real Murcia en La Solana, el equipo vuelve a dejar sensaciones más bien negativas. Si simplemente miramos al marcador, los de Mario Simón pueden estar contentos de sacar un empate en un choque que empezó a torcerse con el gol de Álvaro de penalti antes de la media hora y que se complicó todavía más cuando Alberto González fue expulsado en el minuto 57.


Solo un gol de Andrés Carrasco, tras una falta lanzada por Dani García y un pase de Boris, rescató al Real Murcia de un partido insufrible, en el que los locales volvieron a las andadas, demostrando que sin fichajes, van a sufrir y mucho si quieren llegar al final de temporada en puestos de play off.

De momento, el único refuerzo que ha llegado en el mercado de invierno ya ha debutado este domingo. Manu Pedreño acompañaba en el centro de la defensa a Alberto González. No era la única novedad. Las bajas por lesión y por covid obligaban a Mario Simón a tocar varias líneas. A las ya sabidas ausencias de Ganet y Casado, se unían las bajas de Haro y Saura, positivos por coronavirus, y las de Alberto López y Athuman, con unas molestias.

Luis Madrigal aparecía por la izquierda y en el centro del campo Julio Gracia acompañaba a Armando, con Dani García como segundo punta. Juan Fernández y Fran García tuvieron una nueva oportunidad en los extremos, pero ninguno de ellos la aprovechó, confirmando que no sería descabellado que ambos tomaran la puerta de salida en lo que queda de mercado.

Poco o nada se vio sobre el césped de La Solana. La bronca fue la protagonista. Apenas rodó el balón en los primeros 20 minutos. Una y otra vez tenían que saltar al terreno de juego las asistencias médicas. De hecho, se vio más a los médicos que a los jugadores.

Y cuando se jugaba algo, era el Marchamalo el que intentaba llegar la iniciativa. Los locales, con una plantilla renovada por los fichajes invernales y con el objetivo de empezar a remontar para salir de la zona de descenso, miraban a la portería de Serna, mientras que los de Mario Simón se acababan en la presión.

Esa mayor insistencia tuvo premio. En un balón al área, el colegiado señalaba penalti tras una mano de Alberto González. Álvaro no falló y el Marchamalo se puso por delante en el marcador, alejando al Real Murcia de lo que sería su cuarta victoria consecutiva.

No funcionaba Julio Gracia. Tampoco encontraban el camino Fran García y Juan Fernández. Las únicas llegadas las protagonizó Dani García, con algún disparo lejano.

Ni espabiló el Real Murcia tras el gol en el minuto 26 ni lo hizo a la vuelta del vestuario. Una vez más se demostró que no tienen los granas recursos ofensivos, y que la única alternativa es esperar que Andrés Carrasco pueda recibir algún balón en condiciones.

Si estaba fea la cosa todavía se puso más cuando Alberto González vio roja al considerar el árbitro que había agredido a un rival. Con diez, ya solo quedaba la machada.

Movió el banquillo Mario Simón. Entraba al terreno de juego Boris y lo hacía también Jorge García, el único central disponible. Ambos serían protagonistas. El delantero intervino en la jugada que significó el gol del empate y el defensa del Imperial no se encogió al tener que bailar en alguna ocasión con Braun, uno de los futbolistas más peligrosos de los locales.

Fue en el minuto 67 cuando el Real Murcia se metió en el partido, o por lo menos lo hizo en el marcador. En una falta lanzada por Dani García, Boris peleó el balón para servir a Andrés Carrasco, que volvió a salir al rescate de los murcianistas.

Sin reacción
Si alguien esperaba que el gol hiciese reaccionar al Real Murcia, se equivocó. El Marchamalo volvió a coger la manija del partido hasta el punto de tener varias ocasiones para llevarse la victoria. Tuvo que aparecer Miguel Serna para salvar a los suyos. También intervino el larguero, que evitó un disgusto mayor en el murcianismo.

Pidiendo la hora, defendiéndose como gatos panza arriba. Así acabó el Real Murcia, que se conformó con un punto que alarga la racha positiva, pero que vuelve a generar dudas sobre el juego de los murcianos y que confirma todavía más la necesidad de hacer fichajes en este mercado invernal.

Fuente: La Opinión de Murcia.

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