Partido a partido, CARPE DIEM

“Partido a partido”, terminología de moda hoy en día gracias a Diego Simeone y a la inmensa temporada que está realizando su equipo, el Atlético de Madrid. La búsqueda de metas cortas, alcanzables, cercanas que implican a todo el mundo, que permiten evitar el desgaste de pensar en situaciones lejanas que, por su distancia en el tiempo, son menos controlables y que, por encima de todo, sirven de retroalimentación a la motivación para la búsqueda de la siguiente meta. Esta forma de liderar, de convencer a toda su área de influencia, de pensar en el presente, en lo próximo, le está llevando a cotas inimaginables a principio de temporada, a un paso de hacer historia.

Alguien dijo una vez que "ser jugador de fútbol es lo más bonito del mundo porque es hacer de mayor lo que has hecho de pequeño: jugar”, totalmente de acuerdo con esta afirmación y la he hecho mía. A todos los jugadores que han pasado por mis manos siempre les he dicho que son unos privilegiados, que disfruten el momento, “Carpe diem”, que se centren en mejorar individualmente para lograr que el equipo sea mejor. Ese “partido a partido” del Cholo, va encaminado a eso, al día a día, a la motivación constante del jugador para la mejora diaria, pero esa evolución siempre será mayor en la medida de que se disfrute con lo que se hace.

Buscar metas cortas es quitar presión, es disfrutar del pequeño logro de superar un obstáculo, es ser humilde y no por ello menos ambicioso, es poner los pies en el suelo, es transmitir normalidad, tranquilidad, “es ganar con estilo”, ¿por qué queremos correr si todavía nos cuesta andar? Si a final de una temporada repasamos la hemeroteca de lo que se dice al principio de la misma, nos encontraremos en todas las competiciones declaraciones de equipos que partían como candidatos al ascenso o para jugar competiciones europeas y terminaron descendiendo. Por ejemplo: Villarreal 2011/2012 que jugó Champions y terminó bajando a 2ª división; lo mismo le pasó anteriormente al Celta o al Atlético de Madrid. ¿Qué quiero expresar con esto? Que en el fútbol y en la vida diaria se necesita normalidad, tranquilidad, humildad... Valores hoy en desuso, muy pocos valorados y que tendrían que estar en la cabecera de todos los seres humanos, de todos los grupos humanos; porque la vida siempre es justa y a quien los usa, antes o después, les suele premiar.

Entiendo que estamos en un circo mediático, que vende mucho más un titular de Agosto como: “Vamos a por todas las competiciones, nuestra meta es el triplete”, que otro en el que diga: “Solo nos interesa el próximo rival y ya veremos en Mayo cómo estamos clasificados para decir a qué aspiramos”. La mejora del ser humano, en todos los órdenes de la vida, se traduce cuando se alcanzan objetivos pequeños porque estos alimentan la motivación para la búsqueda del siguiente; en el fútbol es lo mismo: un buen entrenamiento diario, dará una buena semana de trabajo y esta dará un buen partido el domingo. Muchos buenos días de trabajo, darán muchas buenas semanas que darán muchos buenos partidos y que como colofón darán un gran campeonato.

Ojalá que este “partido a partido” tenga el premio de los títulos algo por lo que al final es para lo que trabajamos, queremos y buscamos los que nos movemos en este mundillo; aunque el fútbol no deja de ser un juego y como tal lo rodean muchas circunstancias que dan resultados inesperados (esto también es lo bonito de nuestro deporte y una de las causas de por qué tiene tantos seguidores). Para el que esto escribe, ya son ganadores porque nos han enseñado un camino, nos dan valores, una forma de vivir, de actuar, de disfrutar, de cómo buscar pequeñas motivaciones diarias para conseguir nuestros objetivos personales y además ganarán con un estilo inconfundible; por este motivo, Diego Simeone y su equipo ya han hecho historia... Solo queda que ellos disfruten el momento, que lo disfrutemos todos, Carpe Diem...