Un gigante con los pies de barro

La selección española de fútbol, campeona de Europa 2008, campeona del Mundo 2010 y campeona de Europa 2012, algo inédito e histórico en el fútbol mundial. Orgullo de todos nosotros, nexo de unión, por los valores que transmite, de un país al que le cuesta encontrar lazos de unión. La “Roja”, un gigante en el que todos se miran, al que todos se quieren parecer y al que muchos imitan. Jueves 30 de Enero de 2014, partido de vuelta de los cuartos de final de Copa del Rey, Racing de Santander – Real Sociedad, los jugadores del equipo cántabro llevan a cabo su amenaza de no jugar por no dimitir el equipo directivo del club (entre otras cosas les deben cuatro meses de salario, a los empleados del club más de seis). Un hecho histórico que muestra las vergüenzas de nuestro fútbol, que nos hace ver nuestros pies de barro.

La “Roja” espejo de todas las federaciones, dueña del tiki-taka, de los locos bajitos, Premio Príncipe de Asturias, con ofertas millonarias para jugar en cualquier lugar del mundo, por ejemplo ha jugado contra Panamá o Guinea Ecuatorial. Una selección que en plena época de crisis, donde encontrar patrocinadores para cualquier actividad es una tarea muy complicada, es capaz de unir su nombre a las empresas más solventes del país. Nuestra liga que posee, a mi modesto entender, los dos equipos más poderosos del mundo, capaces de pagar cien millones de euros por un jugador, Bale, o acercarse a ello, Neymar. Un gigante que mueve diariamente un cantidad ingente de dinero en forma de trabajo, información, merchandising, etc.

Real Racing Club de Santander, un club centenario, que hasta hace unos pocos años estaba en 1ª división, su habitat natural pero que, víctima de sus dirigentes, de sus excesos, ahora camina por la 2ª “B”, categoría de bronce de nuestro balompié; es nuestro fútbol modesto, donde sobrevivir es la meta del 98% de todo club que participa en ella. Con jugadores de esta categoría, mil euristas la mayoría de ellos, donde llegar a fin de mes como a cualquier familia española de hoy en día es muy complicado, más si están cuatro meses sin pagarte. Pues estos jugadores antepusieron su interés personal, jugar tal vez el partido más importante de sus carreras, a la viabilidad de un club, a su dignidad personal y a la de sus compañeros que trabajan con ellos, porque en un club hay mucha gente que empuja en el día a día detrás de los jugadores.

¿Cuál es la verdadera realidad de este deporte que tanto nos apasiona? ¿Servirá de verdad esto que ha pasado para mejorar nuestras categorías inferiores? Durante estos días sí hemos visto que todos se unían al Racing, a sus jugadores, a su cuerpo técnico, los apoyaba la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles), la LFP (Liga de Fútbol Profesional), la RFEF (Real Federación Española de Fútbol), los medios de comunicación (se llenaron páginas con ellos que normalmente van a equipos de primera división). ¿Por qué no se articulan medidas para garantizar el estado financiero de los clubes? Porque estas asociaciones sabían que esto iba a pasar, ellas y los medios de información saben la realidad de los ochenta clubes de 2ª “B” y de los más de trescientos equipos de 3ª división. Es más, saben que los impagos son el pan nuestro de cada día en estas categorías.

Siempre pienso que cuando se toca fondo, solo se puede ir hacia arriba; es cuando de verdad se pueden mejorar las cosas, siempre que haya voluntad para ello. Ojalá que el ejemplo que han dado estos grandes profesionales del Real Racing Club de Santander sea una primera piedra para la mejora de todo el fútbol modesto, vivero de donde salen grandes jugadores, ya que si es de otra forma seremos “un gigante con los pies de barro” y eso es pan para hoy y hambre para mañana…