Hacer equipo, el verdadero éxito

“Todo éxito genuino y duradero se basa en la forma que nos relacionamos”. (John Wooden, 1910-2010, jugador y entrenador americano de baloncesto. Miembro del Hall of Fame, ganador de 10 títulos NCAA con UCLA entre otros muchos logros).

 

La palabra “EQUIPO”, tan bonita pero tan compleja de llevar a cabo debido a la cantidad de circunstancias que la rodean. Desde el banquillo, mi función es que mis equipos expresen el significado real de esta palabra. Para ello es fundamental creer en una idea, defenderla, y que cale, esto es la base de todo, explicar que los egos tienen que dar paso a los objetivos generales. Hacer entender que unirse para y en pos de algo, es el primer paso para encontrar el éxito. Lograr esto nos permitirá conseguir lo que nos hemos propuesto, en el fútbol o en la vida, y solventar todas las piedras que salen en el trayecto,  porque nuestro deporte solo es el reflejo de lo que nos sucede a diario.

 

Para hacer “EQUIPO” hay que crear una idea, donde todos se sientan parte importante, creer en ella, transmitirla,  que sea una actitud diaria, de cada minuto. Esto es algo muy complicado cuando existen tantos intereses y solo los inteligentes de verdad son capaces de llevarlo a cabo. En este aspecto siempre se me viene a la cabeza la manera que hizo convivir a tan buenos jugadores Pep Guardiola, estrellas todas ellas, que remaron en la misma dirección hasta conseguir 6 títulos en una sola temporada.

 

Equilibrar los intereses particulares y los generales en un vestuario, en un grupo humano con un objetivo común, es lo que va a llevar a estos colectivos a la meta. Hoy en día con la información que manejamos, con los avances que tenemos, podemos diseñar cualquier entrenamiento solo es cuestión de sentarse delante de un ordenador y buscar. Creo de verdad que poner una valla más o menos, jugar un 1-4-4-2, 1-4-2-3-1 o 1-4-3-3, es importante pero es lo menos importante. En realidad  la clave, es como transmites el trabajo, como logras el compromiso del jugador primero y del grupo después. Eso es el verdadero reto, muy duro, pero a la vez lo más bonito para un entrenador. Recordar cualquier triunfo reciente de la selección o de cualquier equipo, siempre las primeras declaraciones posteriores de los protagonistas van en esta línea: “Nos lo merecemos por que este grupo humano es en el mejor que he estado”, “La base de esta victoria es el vestuario que tenemos”, “Sin el compromiso de todos esto hubiera sido imposible”.............

El fútbol y la vida diaria se asemejan en todo, por que priman las relaciones humanas, si estas son buenas el vestuario será bueno, si en la vida diaria son buenas nuestra vida será más agradable. Arrigo Sacchi dijo una vez: “el fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes”. Aunque siempre es más fácil destruir que construir, construyamos relaciones humanas sólidas, equilibradas, buenas, porque a la larga nos proporcionaran el logro del objetivo buscado.

 

Dicho esto, solo me queda manifestar mi admiración, mis respetos, a todos aquellos grupos humanos, que, en cualquier ámbito de la vida, dejaron de lado sus egos y buscaron el bien común, estos son los verdaderos ganadores, los que están cerca del verdadero éxito, los que consiguieron sus metas y que dejaron algo donde puede mirarse la sociedad. Y un claro ejemplo en fútbol lo encontramos en la selección española, “LA ROJA” nos hace enorgullecer a todos, si por las victorias, pero más por lo que transmiten y como lo transmiten, porque nos han unido a todos y eso en un país que tiende a dividir más que a unir es digno de elogio.

 

Por que el fútbol solo es el reflejo de ese gran espejo que es la vida………………….