Entrevista a José Miguel Monje Carrillo (Presidente de la FFRM)

Inauguramos la sección de entrevistas en la presente temporada 2011/12 con una muy especial por lo esperada. No podía ser de otra forma, hemos tardado demasiado en hablar con el presidente de la Federación murciana de fútbol. Al fin llegó el momento.

Nos recibió en su despacho con una sonrisa en la cara y la verdad es que disfrutamos cómodamente de una conversación interesante y entretenida en la que José Miguel Monje Carrillo se mostró muy amable y cercano, respondiendo sin rodeos a todo lo que le preguntamos, lo cual le agradecemos de corazón.

Aquí tenéis en forma de entrevista el resultado de esa tarde. Esperamos que os guste y que disfrutéis al leerla tanto como nosotros al realizarla.

  "LA FEDERACIÓN YA NO ES UN MAL NECESARIO. AHORA ES UN BIEN PARA EL FÚTBOL"  

 

 

SUS ANTECEDENTES EN EL FÚTBOL:

TRECERA: ¿De dónde le viene la afición al fútbol?

JOSÉ MIGUEL: De mi padre, que jugó en el Atlético Aviación, antes de la guerra. Era portero y después fue entrenador en Águilas, en torneos veraniegos. Allí había un torneo que era el más importante de la Región de Murcia y él era entrenador del Atlético Arenas, o el Aguileño Arenas, no me acuerdo. Y ahí comenzó todo. Yo empecé siendo muy niño; en aquella época no había bases y yo empecé a jugar con trece años en la Tercera antigua, que era como la 2ªB de ahora. Jugué dos años en Tercera, después me firmó el juvenil del Real Madrid y después el juvenil del Real Murcia.

T: ¿En qué posición jugaba?

JM: Llevaba el diez a la espalda, eso lo decía todo (se ríe). Normalmente el diez lo llevaba el bueno del equipo (risas).

T: ¿Cuál es el mejor recuerdo que guarda de su etapa como jugador en activo?

JM: Tengo muchos. Un recuerdo muy bonito fue cuando me firmó el juvenil del Real Madrid y jugando allí fuímos subcampeones de España, nos ganó el Barcelona en el Santiago Bernabéu 0-4… pero fue una etapa muy bonita. También fui campeón de España con la selección castellana, y a año siguiente me firmó el Real Murcia juvenil y fui subcampeón de España, que nos ganó también el Barcelona. Ese mismo año fui campeón de España con la selección murciana. Y también fui internacional juvenil dieciocho veces.

T: No será culé, ¿no? (risas)

JM: No, soy del Madrid (se ríe). Mi mujer es culé.

LA FEDERACIÓN Y ÉL:

T: ¿Qué le hizo presentarse a ser presidente de la FFRM?

JM: Me animaron un grupo de amigos, por no dar nombres. Yo estaba un día en el Barnés y vinieron unos amigos, exfutbolistas todos del Real Murcia que algunos están en la escuela de entrenadores ahora, a decirme que esto no funcionaba. Me dijeron que yo tenía una formación universitaria. Y yo directamente me fui a ver a José Luis Morga, presidente de la Federación, para decirle que supiera que me habían ido a buscar. Yo había estado cuatro años de vicepresidente del Real Murcia, me lo había dejado y tenía ganas de hacer algo, con lo cual en ese momento dije “vamos a por ello”. Fui a hablar con el presidente y le dije que me presentaba contra él porque la gente me decía que la Federación no funcionaba. Y entonces él lo que hizo fue convencerme y decirme que en vez de presentarme contra él, me metiera en su junta directiva. Fue así como me metí y a los dos meses me hicieron vicepresidente primero. Ahí empecé ya a trabajar desde dentro, vi lo que había, vi que quien manejaba el asunto era Emilio Calvo, el secretario; José Luis Morga no se dedicaba a la Federación porque él tenía su empresa y solo venía de vez en cuando. Y vi que esto era un desastre. Cuando llegó el período electoral, José Luis Morga no se presentó, y nos presentamos el secretario de la Federación, Emilio Calvo, contra el vicepresidente, que era yo. Le gané setenta a cero.

T: Tras varios años en el cargo, ¿qué le hace seguir con fuerzas?

JM: Que me encanta el fútbol. Estas cosas no se pueden decir porque la gente opina que eres un vanidoso, pero es así, a mí me encanta lo que hago. Yo soy un tío felicísimo, al final de mi vida profesional, tengo 55 años, estoy dirigiendo una Federación y viviendo del fútbol… es un sueño. Toda mi vida, desde los nueve años, he estado vinculado a este deporte y ahora lo estoy dirigiendo. Sobre todo también por ver lo que estamos haciendo: que fuéramos capaces que de deber 250 millones de pesetas a no deber nada, que de tener seis campos de fútbol de césped artificial a tener noventa en toda la Región, que la Federación sea capaz de organizar en dos días un partido como el del Real Madrid– Selección murciana, que vaya a Lorca la semana pasada y la Federación se haga cargo de arreglar el Artés Carrasco, que cuesta casi doscientos mil euros, y el Mundial 82, que nos podamos comprometer a poner césped artificial a Los Tollos … Es para decir: “¿y esta gente de dónde saca el dinero?” Gestión. Hemos bajado los costes de los clubes a niveles estratosféricos y a pesar de eso seguimos gastando dinero por un tubo.

T: ¿Qué valoración hace de cuando llegó a tener el mando?

JM: Si tú analizas un poco mi situación, yo gano unas elecciones contra Emilio Calvo, pero el 80% de su junta directiva en el último momento se deshace y se viene conmigo. Yo me reuní con los representantes de la junta directiva de mi rival en el Puerto de la Cadena una noche y les dije que no tenían nada que hacer y les ofrecí que si tenían tanto interés en hacer las cosas bien se vinieran conmigo, porque les iba a ganar seguro. Eso dije también en Cartagena, que Emilio tenía todos los votos allí; me rodearon todos los presidentes y les dije que iba a ganar setenta a cero. Me dijeron que era un prepotente, y les dije que no, que solo soy un estadista, o una persona sensata que sabe hacer números y que sabía que les iba a ganar… ¿por qué? Pues porque la persona que fue allí a pedirles su voto era el mismo señor que había firmado todo lo que se había hecho en los últimos dieciséis años, por tanto, era más de lo mismo. Emilio Calvo y José Luis Morga, las dos caras de la misma moneda, secretario y presidente, y por eso yo sabía que los tenía machacados en el momento en el que hiciera una oferta razonable.

Yo hice mi presentación en el Arco de San Juan y cuando estaba allí apareció toda la junta directiva de Emilio Calvo, que había hecho su presentación tres o cuatro días antes en el hotel NH Amistad. Yo sabía que me habían puesto a parir. Eso es una cosa que yo nunca hago: hablar mal de nadie ni nada. Después de aquella presentación fue cuando me reuní con ellos y los convencí. Por eso, cuando a parecieron allí en mi presentación, todos los miembros de la prensa pensaron que se iba a liar, y ellos no sabían que yo había dejado un lateral entero, ocho o diez puestos, libres para mis hasta ahora rivales. Y claro, llegaron, se sentaron todos ahí y se incorporaron. Emilio se quedó solo. Todos esos señores están en mi junta directiva.

Yo de lo pasado, ¿qué tengo? No quiero saber nada. Hay una situación cuando llego, ¿qué hay? Deudas. Muy bien, hay deudas… pues lo sacas adelante… El que quiera estar conmigo trabaja con lo que hay ahora, punto y final.

T: Estamos en un período de crisis global, ¿goza de buena salud la Federación murciana?

JM: Sí, prueba de ello es que este año tenemos subvencionado todo el deporte base, fútbol y fútbol sala. Tenéis que pensar que nosotros, de las 25.000 licencias que manejamos, el 75% es deporte base y la Federación no recibe ni un solo euro. Lo único que pagan las bases es la mutualidad, que es un organismo independiente de la Federación, y les pagan a los árbitros, y nosotros de eso no vemos un euro. Es decir, tenemos un 75% de licencias de las que no recibimos nada. Las sanciones, en el deporte base, las quitamos. Antes, la tarjeta amarilla, igual que en el fútbol senior, conllevaba una sanción económica, pero eso lo quitamos nada más llegar. No tenemos subvenciones de ese techo.

Del 25% restante hemos bajado un 75% del coste de los clubes senior. En Tercera hemos bajado de 700 euros a 200 y hemos subvencionado seis licencias sub-26, en Preferente autonómica otras seis sub-25… Al final, ¿de qué conseguimos el dinero? De la gestión de atípicos, de la clínica que la estamos gestionando. Lo que hacemos son tráficos privados en todas las horas muertas de la clínica, y obtenemos unos ingresos importantísimos. Hemos montado un negocio alrededor de la clínica porque la gente federada viene por las tardes. Normalmente, el chico que juega al fútbol, si es joven, estudia; y si es senior, trabaja. Desgraciadamente hay muchos que no trabajan, pero lo normal es eso, con lo cual las mañanas las tenemos muertas. Sin embargo, los médicos y los empleados están contratados, y lo que hacemos es sacar mucha rentabilidad a todo eso.

T: ¿Cuál ha sido la situación más complicada a la que se ha enfrentado en los años que lleva al frente de la Federación?

JM: No sabría decirte… en principio fue que la gente entendiese que tenía que participar. Aquí había un criterio muy distinto, en el sentido de que el concepto cuando yo llegué era “la Federación es un mal menor… está ahí, no nos interesa, pero es necesaria”. Lo más difícil ha sido hacer ver a la gente que la Federación tiene que ser lo que ellos quieran. Ha costado mucho, pero con el tiempo… Cuando creamos las comisiones de todas las categorías la gente llegaba y no hablaba. Yo era el presidente de las comisiones, y dejé de serlo porque estaban cortados conmigo, no querían hablar. Las comisiones están compuestas por cuarenta señores que toman decisiones y esas decisiones se llevan a la junta directiva.

Sin duda, como te digo, lo que más ha costado ha sido hacerle ver a la gente que la Federación tiene que ser lo que quiera su afición. A mí me pueden decir lo que quieran, pero la Federación hace lo que quiere el mundo del fútbol. ¿Por qué? Porque se reúnen todos aquí. Cuando alguien me dice “es que este hace…”. No, ven a las comisiones, haz tu propuesta, discútela, sométela a votación con el resto de presidentes de la categoría. Del fútbol base, cuarenta presidentes, y por ejemplo, Pepe Rico, de Cartagena, ha propuesto sesenta mil cosas que se han sometido democráticamente a votación y han salido ocho o diez ideas geniales, y como esas, a montones. Al final se aprueba, y como las comisiones no son vinculantes, se somete a la junta directiva que decide si es correcto o no; hasta ahora casi todo, el 99%, se ha aprobado.

Lo más difícil fue que la gente se incorporara a la Federación. Ha costado, pero ahora están plenamente incorporados. ¿Qué problema hay? Que la crisis está haciendo que haya una gran rotación de juntas directivas en lo equipos; desgraciadamente, como no hay dinero, la gente se aburre porque no tiene medios y se va, y vienen otros, y se van… Entonces los que vienen, son novatos y les cuesta incorporarse. Hay una constante rotación y eso es un problema. A esa gente nueva hay que hacerle que participe, que venga… es un trabajo diario.

SEGUNDA Y 2ªB:

T: El fútbol murciano cuenta con dos equipos en Segunda División y otros dos en Segunda División B, ¿qué valoración hace?

JM: La valoración es importante. No todas las territoriales tienen dos equipos en 2ªB. Hay que pensar que somos uniprovinciales. Es cierto que hemos llegado a tener seis, pero bueno, está claro que en el Levante español la crisis del ladrillo ha hecho mucho daño en el aspecto económico a los clubes importantes. Ha sido siempre mi lucha, el tema de que un club dependa de un presidente me parece una locura y no me gusta, porque al final, antes o después, se pagan las consecuencias. Porque cuando nosotros llegamos todos estos equipos estaban en alza, había seis equipos en 2ªB y en Tercera, por poner un ejemplo, el Mazarrón pagaba seis mil euros mensuales a cualquier jugador. Y resulta que en aquella época había niños que terminaban con 19 años en juveniles; hicimos un estudio y casi quinientos chicos de fútbol y fútbol sala no tenían equipo, es decir, un chaval que estaba toda su vida jugando al fútbol, cumplía 19 años después de estar más de diez años formándose, y resultaba que ningún equipo de Tercera ni Preferente lo quería porque era joven. Eso fue lo que nos encontramos. El 90% de jugadores de la Tercera eran de fuera de la Región y en Preferente la edad media era de 29 años; ahora tenemos una media de 21.5 o 22, y en Tercera de 24 años. Hemos creado una 2ª autonómica gratuita que sirve de enlace entre el fútbol base y el senior, con unos costes mínimos parecidos a los del fútbol base. Así pretendemos que el que tiene un equipo juvenil, ese mismo año pueda seguir manteniéndolo en una categoría de enlace ya en senior con los mismos costes que en juveniles.

Yo entiendo que ahora mismo las circunstancias son distintas, que es más complejo y que hay que tirar de la cantera. A mí no me convence, sinceramente, que los equipos de 2ªB estén como están. Con todos mis respetos, que el Caravaca o como se llame ahora allí en La Unión, no tenga un equipo de fútbol base me parece lamentable. Pero también me lo parece el Cartagena, que no tiene un solo equipo de fútbol base y todos los años tiene que firmar un convenio con alguien para tener algo. No me parece oportuno. Un equipo tiene que estar bien dotado, tener una buena estructura de bases y a partir de ahí, crecer. A mí, los que empiezan por arriba no me convencen.

T: Ya que ha sacado el tema… los casos de Sangonera-Lorca Atlético y Caravaca-La Unión están dejando nuestro fútbol muy mal, ¿cree que estos casos pueden ser los últimos o es difícil frenar esta corriente de compra-venta de plazas?

JM: Lo que tenemos que entender es que lo que es legal, es legal. Mucha gente entiende la ilegalidad con el no gustarte algo. Dentro de una provincia, un club puede cambiar su destino, lo dice la norma. Lo que no podemos es echarnos las manos a la cabeza ahora, cuando el Atlético Ciudad jugó, teniendo denominación en Murcia, en Lorquí, en Totana e incluso un partido de Copa del Rey en Cartagena contra el Sevilla. El Murcia B, teniendo aquí su sede, ha estado jugando en Molina, con ayuntamientos distintos. Si es que esto es lo mismo. Ahora, la circunstancia que se produce aquí es que la afición reclama que el equipo se ha ido, hay una lucha entre afición y directiva. Para eso lo que hay que hacer es reclamar judicialmente a esa junta directiva que ha cometido una ilegalidad o una alegalidad. De todas formas en este tipo de cosas hay que tener mucho cuidado.

Yo siempre pongo un ejemplo, y es el siguiente: “es que somos todos socios y los socios tenemos derecho a opinar”. Sí, pero ser socio también significa ser co-responsable de las deudas del club y mucha gente esto no lo sabe. Si el Caravaca debe una cantidad de dinero que sepan que una parte de esa deuda es de ellos si son socios; si son abonados, no. Hay que ser coherentes con lo que se dice. Cuando se reclama como socio asumes también una responsabilidad, ya que la deuda del club también es tuya. Hay una sentencia en el Tribunal Superior de Justicia de Murcia que dice que una serie de amigos míos en Lorca tuvieron que pagar la consecuencia de ser socios del Lorca cuando estaba Santos Márquez, que era un elemento de mucho cuidado; hubo una demanda judicial que ganaron los que la presentaron, acreedores del Lorca, y a mis amigos les embargaron los pisos.

Dicho esto aclaro que a mí no me gusta… ¿cómo me va a gustar que el Caravaca juegue en La Unión? Para nada, pero es que es legal. Si es que hay mil fórmulas para los traslados… habría que buscar una fórmula legal que no permitiese que estas cosas ocurrieran. ¿Nosotros qué estamos haciendo? Pues vamos a estudiar ver si en nuestras categorías encontramos alguna fórmula que nos permita impedir esto y la aplicamos para el año que viene. Pero tiene que ser cosa de la junta directiva y de la Asamblea; las cosas hay que hacerlas legalmente, claro.

TERCERA Y PREFERENTE:

T: La Tercera división este año cuenta con diecinueve equipos y el próximo serán dieciocho. En Preferente ya son dieciocho. ¿Cómo surge la idea de esta reducción de equipos en ambas categorías y por qué creen que es mejor?

JM: Es algo que han pedido unánimemente los propios equipos. Han pensado que si quitaban dos equipos, eran cuatro jornadas menos de competición, dos pagos menos de árbitros, dos pagos menos de desplazamientos y, sobre todo, un tema básico, que los niños que hoy juegan en Tercera no cobran; entonces, a gente que no cobra, hacerle jugar en Navidad, Nochevieja, Reyes… es un disparate.

Los clubes lo propusieron, se aprobó por unanimidad en las comisiones correspondientes y se sometió al criterio de la junta directiva, donde tuvo sus más y sus menos, pero al final se aprobó.

Como te digo, todos los presidentes estuvieron de acuerdo. Lo que ocurre es que alguno de ellos después me ha llamado para decirme que él no había caído en que para dejar la liga en dieciocho equipos tiene que descender uno más y que le puede tocar a él (se ríe). Pero qué quiere que haga yo… ¡si tú estabas en la reunión y votaste! (risas).

T: ¿Por qué cree que la afición por el fútbol modesto despierta tan poco interés en la gente? Las entradas que registran nuestros campos son salvo honrosas excepciones muy pobres.

JM: Porque hay muchas ofertas. El problema ahora es que tenemos el baloncesto, con equipos maravillosos a todas horas del día; tenemos a Alonso corriendo en la fórmula uno; tenemos balonmano… Tenemos de todo… Hay una oferta brutal y todo el mundo tiene acceso a ella. Yo cuando era niño y jugaba al fútbol no tenía televisión, solo una radio en mi casa, y claro, no me podía entretener; mi ilusión era ir al campo a ver un partido de fútbol. Ahora está la televisión, las películas, las videoconsolas… La oferta es brutal y, lógicamente, el ciudadano, dentro de esa oferta, elige. Pero no es porque haya menos ilusión, es porque ahora mismo la oferta de espectáculos deportivos es inmensa y hay muchas otras actividades: andar por el monte, escalar, visitar ciudades… Yo qué sé, es que hay mil cosas para hacer.

T: El año pasado los equipos murcianos en la fase de ascenso a 2ª B no consiguieron ganar ningún partido ni pasar ninguna eliminatoria, ¿accidente o es que el nivel ahora mismo es más bajo en nuestra Región?

JM: El hecho de haber incorporado a tanta gente joven lo que hace es que sea necesario un tiempo de asimilación. Si nuestros chicos terminan de juveniles y no juegan en Tercera o Preferente, pues los hemos perdido. Ahora, si son vascos, de Canarias o donde sea, terminan y juegan tres años en Tercera y dos en 2ªB, por ejemplo, cuando cumplen 28 años vienen aquí a cobrar no sé cuánto. Nosotros hemos empezado ahora en esa línea, al buscar gente joven necesitamos un tiempo para que se adapten.

El UCAM, por ejemplo, llevaba creo recordar trece o catorce menores… es un disparate, pues esos chicos necesitan tiempo. Resulta que uno de estos menores, un tal Tequio, está jugando en el Real Valladolid en 2ªA, pues no será tan descabellada la idea. Si a esos niños se les da la oportunidad, crecen. Esos doce o trece chicos, en dos años, ya veremos dónde están… hay que darles tiempo, lo que no podemos es aspirar a que estamos metiendo toda la hornada de jugadores jóvenes que salen del fútbol juvenil a Tercera y a Preferente, y queramos que el primer año resulte. Pues no, hay que tener paciencia, no hay que tener prisa. Tenemos que llegar arriba con murcianos, con nuestra gente, y con costes mínimos, no andarse con locuras.

T: A la vista está que la crisis del ladrillo se ha visto reflejada en nuestra Tercera División y Preferente, ¿cree que han cambiado mucho las cosas de hace unos años a esta parte?

JM: Los cambios se advierten en el tema económico fundamentalmente. Hasta ahora era un disparate lo que había, algo desproporcionado. Aquí siempre hay que tener un equilibrio. El otro día un chico que van a operar aquí y juega en 2ªB con el Lorca me decía que él cobra poco, y yo le dije que qué generaba él en el Lorca mensualmente, que le costaba al presidente un montón de dinero. Al final tenemos que ir a la lectura de que esto es una especie de cooperativa. Yo cogería a esos que dicen “yo quiero cobrar 18.000 euros al mes” y les diría que de acuerdo si fuera el presidente, pero con una claúsula: “siempre y cuando los generes”. ¿Cómo? “Pues como eres tan buen futbolista, trayendo espectadores o trayéndome spónsors”. Yo lo pagaría pero si él lo generara. “¿Cómo te voy a pagar ese dinero si tú juegas al fútbol pero no te quiere ver nadie?”. Tiene que haber un equilibrio entre ingresos y gastos, como en una empresa. El fútbol es la única empresa del mundo donde los jugadores, que son los actores, cobran diez veces más de lo que generan.

T: ¿Se podría hacer alguna lectura positiva a este respecto?

JM: Sí, claro. Al final la lectura es positiva cien por cien, porque la gente joven es consciente de que del fútbol no se puede vivir ni en Tercera ni en 2ªB. Tiene esa intención de llegar lejos mientras tiene una edad prudente, pero en el momento en el que eso no ocurre, a estudiar.

El 90% de la gente que antes podía vivir del fútbol, después se retiraba y nos encontrábamos un montón de jugadores con 33 años, casados, con dos hijos, con unos coches magníficos, todo de marca, unos guaperas de narices… pero ¿qué futuro tenían? Ninguno. ¿Qué capacidad tenían de luchar por un puesto de trabajo? Ninguna. No estaban capacitados porque trabajaban dos horas diarias y vivían del cuento hasta ese momento. Con lo cual, al final eran carne de cañón. En cambio, la gente joven de ahora es rarísimo que no estudie. Si pueden ser futbolistas, estupendo, que lo intenten, pero sobre todo que se formen.

T: Como bien dice, hace unos años nos encontrábamos jugadores que acababan sus etapas deportivas y se habían acomodado en extremo puesto que tenían sueldos dignos de mención. ¿Era ese un problema que le preocupaba a la Federación? ¿Se pensaron tomar medidas al respecto?

JM: Claro. Ya tenemos un centro de formación para que todos aquellos que quieran tengan un título de entrenador. Tenemos dos vías para ser entrenador. Ahora somos centro de formación, que significa que es un instituto, por lo tanto dependemos de Educación. Todo el que tiene el título de entrenador tiene la capacidad para presentarse a oposiciones como si fuera un Grado Superior. La otra vía es que los que no tengan estudios pueden sacarse el título de entrenador pero no pueden opositar.

El problema de todo esto es que la exigencia de dedicación es máxima. Ahora coges a una persona que se dejó los estudios con catorce años y tiene treinta y tres, y lleva diecinueve años sin estudiar y se tiene que poner con unos tochos que no aguanta leer más de cuatro minutos, y se va a ver la televisión, una película o a jugar con la videoconsola. Porque son hábitos y lleva veinte años haciéndolo. Cambiar cuesta mucho.

T: Desde www.trecera.com entregamos , con la colaboración de la Federación, desde hace varias temporadas los premios Pasión Deportiva a los mejores equipos, técnicos, jugadores y árbitros de Tercera División y Preferente. Aprovechamos este momento para darle las gracias por la gran parte de culpa que ustedes tienen en dicha colaboración… ¿Cree que es importante dar estos premios para valorar de algún modo el esfuerzo que hace el colectivo de ambas categorías?

JM: No solamente lo creo, es que aunque no lo creyera los hechos demuestran que estáis en lo cierto porque cada vez que se produce una entrega de premios están todos los presidentes ahí, todo el mundo llenando el salón. Es señal de que sí se valora, claro. Creo que es muy importante, en serio. Todo lo que sea hacer algo por estas categorías de nuestro deporte es muy importante.

COPA FEDERACIÓN:

T: Ahora que estamos en plena Copa Federación, no podemos dejar de preguntarle por qué cree que hay tan pocos equipos que se inscriben para disputarla…

JM: Puede ser que porque los que están muy arriba no les interese por el hecho de que se les lesione algún jugador y porque entienden que la Copa Federación no tiene el rango suficiente para ellos, también porque sus entrenadores no quieren mezclar su competición real con ella. El resto de equipos supongo que porque los críos dicen que sin cobrar bastante tienen con ir a entrenar los días de semana y jugar el fin de semana, como para meterles un partido también entre semana. Yo creo que ese es el motivo.

T: ¿Ve alguna posible solución para que los clubes vean esta Copa más como una oportunidad que como un problema?

JM: La solución sería indudablemente que el reparto de premios fuera más generalizado, pero es que la Federación española no está de acuerdo con eso. El problema es que solo cobran los dos primeros. Además creo que cobran dependiendo de la fase que van alcanzando, pero a partir de semifinales o algo así. Es complicado.

En cambio, la gente del Norte es más disciplinada, se apunta todo el mundo a disputar esta Copa. Aquí es que el clima Mediterráneo da mucho para cerveza, paseo… es así, es que no lo podemos remediar (se ríe).

ÁRBITROS:

T: En el apartado de los árbitros ha habido ascensos como el de Sánchez Martínez a Segunda o Nicolás Espejo y Gallego Gambín a Segunda B. Parece que se están haciendo bien las cosas…

JM: Creo que sí. Ha costado mucho. El tema de los árbitros es un tema complicado ya que es un colectivo muy especial y estaba muy bunquerizado cuando yo llegué. Sin ánimo de meterme con Antonio Jiménez, pero era la imagen de lo que había: no se podía hablar con ellos, trataba a la gente con mucho… no sé si despotismo o exigencia… A mí no me gustaba para nada. Yo empecé a tratar de mediar para que hubiera un poco de relación. Eso de que un club, un presidente o un entrenador no pudiera hablar con un árbitro porque parecía que lo estaban comprando... pero ¿qué lo iba a comprar? Esto del fútbol está montado en una serie de partes, y los árbitros son una, los clubes son otra, los jugadores son otra y los entrenadores son otra, y ya está, si no hay más, no pasa nada.

Poco a poco hemos ido dando vueltas. Antonio Jiménez ya no está, el que puse circunstancialmente ya no está, y ahora tenemos a un chico joven, Javier Lozano, que está en la línea y lo está haciendo muy bien. Está siendo muy exigente y estoy teniendo problemas también; muchas quejas porque exige mucho, pero no es menos cierto que yo una de las cosas que me daba vergüenza es que cuando fui a Madrid a apretar en una junta directiva para conseguir que algún árbitro ascendiese, Villar me dijo “no me aprietes más que tu Comité y el canario son los peores”, y estaba allí Juan Padrón, que es el vicepresidente de la española y es el canario y nos mirábamos los dos (risas). Pero es que resulta que de los diez árbitros que hacían las pruebas finales aquí y de los cuales mandábamos nosotros tres a Madrid, se quedaban los últimos en las pruebas físicas, o se lesionaban, o les daba un vahído, o un desmayo, o no sé qué… En la prueba tal los últimos, en la otra también…

A raíz de eso me interesé en ver lo que pasaba. Y bueno, por poner un ejemplo, si en la prueba de 50 metros había que pasarla en 6 .10 segundos, aquí la pasaban con 6.50… ¡pero si tiene que ser al contrario! Aquí tendrás que ponerla en 6 para que cuando llegues allí, nada más que por la tensión del momento y la ansiedad que pueda tener el árbitro en cuestión, va a bajar el rendimiento. Y nada, iban allí tan felices.

Después no había clases de reciclaje ni de nada, con lo cual se perdían. Y ahora es todo lo contrario: hay pruebas en agosto, en octubre, creo que en enero y en marzo. Cuatro pruebas clasificatorias, el que no las pasa, no pita. Y todas las semanas reciclaje, todas las semanas normas…

¿Qué ocurre? El problema que tenemos es que árbitros ya de una cierta edad que indudablemente no tienen edad para ascender ni para pelear por estar en otras categorías me dicen que quieren pitar, pero que no pueden ascender ya. “Si no puedo ascender, no me sometas a tanta disciplina de pruebas; no me sometas al mismo rigor físico”, por ejemplo. Bien, dicho esto, si no te someto a ese rigor puede ser que el día que pites, tú no tengas el mismo nivel que el resto de árbitros para hacerlo, y me dicen: “¿cómo que no? Con mi experiencia puedo suplir el tener un poco menos de nivel físico”.

Entonces estamos estudiando a ver si podemos encontrar una fórmula para que esos árbitros veteranos que tienen tanta experiencia y que saben hacer las cosas con mucho oficio puedan compensar un poquito esa experiencia que tienen contra que en las pruebas físicas no sean tan exigentes. Pero no es fácil.

T: ¿Cree que pronto veremos más árbitros de nuestra tierra en Primera División?

JM: Ahora mismo el que está en Segunda, Sánchez Martínez, da el perfil: es un tío formado académicamente, con muy buena presencia, los dos primeros informes que tiene son buenos… es lo que se buscaba.

Hemos tenido dos árbitros en Segunda, nuestro querido Gregorio Bernabé empezó muy bien, pero tuvo un accidente de coche volviendo de un partido y se tiró cuatro meses inactivo, y después de eso no ha tenido fortuna. El otro tampoco terminó de cuajar en Madrid. En cambio, Sánchez Martínez está gustando mucho allí. Yo tengo mucha confianza en que pueda llegar. Luego tenemos a nuestro asistente, Raúl Cañabero, que ese va como una moto (se ríe), es internacional.

En Madrid lo que quieren es gente formada intelectualmente, es decir, que sean universitarios, y que además tengan buena planta, que sean altos, delgados… si es lo que quieren, ¿qué vamos a hacerle? Habrá que mandárselos así.

T: En los últimos años ha habido un incremento de jóvenes que se han interesado por el mundo del arbitraje, ¿a qué cree que se debe este interés por convertirse en colegiados?

JM: Creo que por dos motivos. Uno por la campaña de captación tan magnífica que se hizo, que fue brutal y funcionó de maravilla. Hasta ese momento las campañas las hacíamos nosotros y eran un poco peregrinas. En este caso lo que hicimos fue contratar a una empresa profesional que nos cobró unos ocho mil euros por dos años, hicieron una campaña espectacular y funcionó de maravilla. Ese año ya tuvimos el doble de niños que se interesaron por esto.

Unido a eso está la circunstancia, que tenemos que ser conscientes de que es así, no presumir de que lo estamos haciendo bien, de la crisis. Ahora un chico que se hace árbitro y en cuatro días te pita tres partidos un fin de semana, pues se lleva aunque sean cadetes y tal, por ejemplo doscientos o trescientos euros. Pues imagínate, para él es un mundo.

T: En otras provincias, el precio por el arbitraje es diferente al de aquí, ¿a qué se debe esta disparidad?

JM: Son similares. Te explico: nosotros no teníamos prácticamente subvenciones de la Administración, lo único que recibíamos era que nos encargábamos de los juegos escolares. Lo que hacemos es pitarles todos los juegos escolares a la Administración regional, eso tiene un coste, nosotros pactamos con la Administración un precio y los pitamos durante los tres o cuatro meses que duran, les mandamos nuestros árbitros, con nuestras tasas, lo firman todo. Una vez que terminan de pitar a los árbitros les paga la Federación, y nosotros le pasamos eso a la Administración, que nos lo mete en un convenio de aproximadamente 120.000 euros, de los cuales de unos 60.000 a unos 80.000 euros eran para pagar los costes arbitrales, y el resto, para apoyo del fútbol femenino, para inscripciones de equipos…

Si yo me comparo con la Federación de Extremadura, que la Administración le da un millón y medio de euros, pues claro, me dicen que los árbitros allí son gratis. Yo no puedo hacer nada, a mí la Administración no me los paga. ¿La crisis qué ha hecho? Pues que Extremadura ya no tenga subvenciones; la junta directiva estaba que se subía por las paredes porque ellos pagaban hasta el desplazamiento. ¿Qué ha ocurrido? Que este año tienen la mitad de licencias, se le han ido la mitad de equipos porque se habían acostumbrado a tener hasta autobús en la puerta … no eran equipos consistentes, era una especie de guardería del fútbol que habían montado con dinero del Estado. Ahora que no hay subvenciones porque hay crisis, vamos a ver cómo funciona cada Federación.

Yo te digo que en Tercera División a nivel nacional, quinientos euros el colectivo arbitral, es lo mínimo que se está cobrando a los equipos, si no se está subvencionado, claro. Si no hay dinero público te digo que los costes son mínimos en este sentido; llevamos dos años sin subir los costes. A mí me hubiera gustado que se hubieran bajado y lo intenté, pero es que el colectivo arbitral es complicado.

T: Ya que estamos hablando del coste arbitral no podemos dejar de decirle algo que con seguridad ya sabe: los clubes se quejan a menudo del precio de los arbitrajes, incluso escuchamos a los aficionados comentar que el árbitro y los líneas se quedan con la cantidad que perciben íntegramente. Sin embargo, esto no es cierto…

JM: No, ellos daban una cantidad para un fondo, para el mantenimiento del Comité, ese fondo ha desaparecido, se quitó y se hace cargo la Federación, porque ahora mismo ya hay caja única. Ahora, lo que sí hacen ellos es que depositan una cantidad de los quinientos euros que cobran. ¿Cuánto se quedan de ese dinero? Yo no lo sé… supongo que doscientos y pico el árbitro, cien cada línea, y unos cincuenta euros aproximadamente se quedan para un fondo que se utiliza para los arreglos de los vehículos, pinchazos… Porque aquí al principio les echábamos una mano, pero no podía ser, porque de pronto en una semana tres coches rotos, a otro le habían rajado las ruedas, a otro le habían rallado el coche de punta a punta, a otro le habían roto los cristales… No podíamos hacernos cargo de eso. Así que les dijimos que como les habíamos quitado todos los costes, la Federación no les cobra por gestión ni por nada, que para cubrirse ellos mismos hicieran un fondo dejando cada semana una cantidad que se va acumulando. Así, cada vez que haya un problema de este tipo, se resuelve con eso. De los quinientos euros que es la cantidad actual, no sé lo que dejan exactamente… Ese ya es un tema interno de ellos, yo no lo sé.

FÚTBOL BASE:

T: ¿De qué forma ayuda la Federación a potenciar la aparición de equipos de fútbol base?

JM: Lo básico es que haya instalaciones. Cuando llegamos aquí hace siete años había seis campos de césped artificial en la Región. Ahora hay noventa y, posiblemente, aunque ahora las cosas van más lentas, yo calculo que de aquí a junio o julio nos metemos en cien seguro porque hay un montón de proyectos.

Lo que hicimos fundamentalmente fue estructuras. Se hizo convenciendo a la Administración regional que en el plan coaccional de infraestructuras deportivas aceptase el fútbol; los campos de fútbol no estaban metidos. Es decir, un Ayuntamiento tenía un dinero que venía de la Administración regional para infraestructuras deportivas, ¿cuáles se podían hacer? Pabellones, velódromos, piscinas… menos los campos de fútbol, que estaban prohibidos. Yo me peleé con la Administración y convencí al consejero y presidente, Fernando de la Cierva, que era consejero de Deportes, para que los metiera en las infraestructuras deportivas, y a raíz de eso, explotaron los campos.

Además de eso, hicimos un proyecto de infraestructura deportiva tipo, que lo hizo de forma gratuita un arquitecto que es hijo de un directivo. Ese proyecto lo fuímos adaptando a todas las necesidades: fuímos por ejemplo a Alcantarilla con el proyecto que creíamos que se necesitaba allí, donde estaba el Sornichero de césped natural, que era un desastre, con veinte días maravillosos en el mes de septiembre y después un patatal. Ahora tienen dos campos, el de abajo y el de arriba… y así sucesivamente. Yo me pateé ayuntamiento por ayuntamiento convenciendo a los alcaldes de que había que cambiar al césped artificial. Y ahí lo tenemos, eso es una lucha de esta Federación.

Por lo tanto, ¿cómo se facilita la entrada de equipos? Lo primero, como digo, es tener infraestructuras. Segundo, que los costes sean mínimos; en el deporte base prácticamente son gratuitos. Y por último, dándole a estas categorías todo tipo de cobertura. Cada equipo de una interescuela paga a la Federación 300 euros al año por costes arbitrales, por médicos, por mutualidad, por instalaciones, por todo. Y ellos cobran a cada niño 300 euros como mínimo. Es decir, que por el coste de un futbolista, pagan todo. Esa es la mejor forma de apoyarlos, ¿no?

Hay otro tema interesantísimo que hay que depurarlo, y es que hemos hecho un estudio de todos los niños de la Región por segmentos de edades. Los tenemos divididos por su territorio, lógicamente, por ciudades, pueblos y pedanías de los pueblos. ¿Cuántos niños tenemos nosotros federados en ese pueblo? Elegimos por ejemplo, Lorca, pues en Lorca hay, por ejemplo, es un decir, cinco mil niños de nueve años, ¿cuántos hay federados de esos cinco mil? Pues trescientos, eso es un porcentaje mínimo. ¿Hay infraestructuras para que nosotros luchemos para sacar más equipos de niños de nueve años allí? A ver cuántas infraestructuras hay en Lorca. El estudio dice: Lorca tiene tantos campos de fútbol siete y de fútbol once, de césped artificial y natural, de tierra… y tantos pabellones para el fútbol sala. Lo tenemos todo. Y tenemos federados tantos niños, pero en los segmentos de nueve años, de cadetes, infantiles… tenemos este porcentaje, y el porcentaje de niños federados con respecto al porcentaje de niños que pueden hacer deporte es un 2%, algo ridículo, y eso no puede ser.

Ya me he puesto de acuerdo con varios alcaldes y concejales para empezar a lanzar campañas y a hacer interescuelas, que las vamos a poner nosotros en marcha y una vez que aprendan a funcionar se las damos. Todas las escuelas que ha hecho la Federación se las pasamos a los equipos. Nosotros empezamos con la del Barnés, que se la quedó Pepe Murcia; la segunda fue la de El Ranero, se la quedó El Ranero… ¿Qué hacemos? Montamos la escuela, ponemos nuestros técnicos, nuestra ropa, les enseñamos cómo funciona, les ayudamos en todo y llega un momento en el que esto es un negocio porque los niños pagan. Ellos se la quedan y nosotros nos quitamos de en medio. Así vamos haciendo. Lo que queremos es incidir mucho más porque hay muchísimas más posibilidades de que los niños hagan deporte. Tenemos que buscar acuerdos con los ayuntamientos; nosotros aportamos nuestros conocimientos y la ropa y ellos aportan los pabellones o campos de fútbol y el entrenador. Esa es la idea: llenar toda la Región de niños jugando al fútbol.

T: ¿Qué valoración hace usted sobre el nivel de nuestro fútbol base? Esta temporada tenemos a dos equipos en División de Honor, Murcia y Cieza…

JM: La verdad es que no he tenido ocasión de verlos. Sí que he hablado con el seleccionador y me ha dicho que al Cieza lo ha visto jugar un par de veces y bueno, lo que les suele pasar a los equipos que suben, que normalmente tienen un problema grave porque cometen el error de subir con niños de último año, cuando tenían que intentar subir con niños que no sean de último año, porque claro, ascienden y todo el equipo se te va, se te quedan tres o cuatro y entonces tienes que coger a niños nuevos de toda la comarca. Es una de las cosas en las que incido mucho en las reuniones, que tienen que intentar subir con un colectivo de niños que les quede un año más de juveniles, para no montar un equipo nuevo.

El Murcia sí que lo hace así, porque claro, tiene más capacidad. Sube con niños que no son de último año y tiene el mismo bloque ya con niños que sí son de último año, jugando en División de Honor. Y hay que intentar convencer tanto al Cieza como a equipos de grandes ciudades para que el liga nacional intente que una gran base de ese equipos le quede un año más de juveniles. Hay que intentar que mínimo media plantilla se te pueda quedar, si no es un desastre.

T: ¿Es usted optimista a la hora de pensar que en un futuro habrá más jugadores murcianos en 1ª División?

JM: Por supuesto que sí, con lo que se está haciendo ahora, seguro. Aquí hay que tener un poco de criterio y a la gente joven hay que valorarla. Yo soy muy lanzado para el tema de los jóvenes, que si por mí fuera los metía en Primera con dieciséis años como hacen en Argentina. Los metes, les das partidos y los haces futbolistas, y si te sale bien, como pasa en Sudamérica, los vendes.

Yo estaba en una semifinal del Campeonato de España de juveniles y vi a Sergio Escudero y al portero del Atlético de Madrid, Asenjo, y estando en el partido viéndolos llamé al Murcia y les dije que había dos niños que se tenían que llevar, ¡pero es que no había nadie del Murcia en ese partido! En la final que fuímos campeones de España en A Coruña contra la selección canaria, tampoco había nadie del Murcia… por supuesto, no digo del Cartagena, que no tiene ni equipo, ¡para qué vamos a hablar de eso! ¿Cómo es posible? Ese es el problema que tenemos aquí.

Con Valera: era yo ya presidente de la Federación y estaba en el Bernabéu con Samper . El Murcia estaba en 2ªA con una banda ese año y le dije: “chico, si este vale más que toda la banda que tenéis”; estaba también el entrenador del Murcia y le dije si es que no se había fijado en ese chiquillo que jugaba entonces de interior diestro, que valía más que todo lo que tenía. Al día siguiente lo pasaron al primer equipo y ahí lo tienes. Te vengo a decir que es que no lo ven. Yo recuerdo el día que debutó Sergio Escudero en el Real Murcia, que estaba yo en el palco con el gerente del Murcia; el chaval salió y le tocó un pedazo de negro que corría como una moto y se le fue por la banda un par de veces, y me dice el gerente: “es que el ritmo de la 2ªA no es el mismo que el de la 2ªB y claro, no está para jugar en 2ªA”. ¡Menos mal que no era entrenador! A los cuatro o cinco días, titular y después lo venden por cinco millones de euros.

FÚTBOL FEMENINO:

T: Cambiamos de tercio para centrarnos en las féminas. ¿Qué valoración hace del fútbol femenino regional en estos momentos?

JM: Pues muy bien. La verdad es que nosotros empezamos teniendo un buen colectivo de fútbol sala femenino, bastante arraigado ya. Y en una de las conversaciones que yo tuve con Antonio Peñalver me dijo que teníamos que intentar que las mujeres se implicasen más en el fútbol. Yo le dije que sí, pero que siempre que me pedían algo era sin una partida presupuestaria, porque si voy a montar un equipo, hasta que no se arraiga, hay que subvencionarlo. Me dijo que vería lo que podían hacer, pero no me dieron nada al final.

El primer año montamos una liga con ocho equipos y lo subvencionó todo la Federación. Ya al siguiente año dije que no, que se tenían que implicar. Las niñas estaban muy satisfechas con todo lo que se había hecho, la cosa empezó a funcionar y tienen unos costes mínimos, pero había que hacerse cargo de los costes arbitrales, están pagando igual que los demás, los árbitros y la mutualidad, todo lo demás es gratuito. Ahora mismo te puedo decir que las ligas están funcionando muchísimo mejor, el ambiente ha mejorado un disparate… Llegó un momento en el que estuve a punto de cortar el fútbol femenino porque vi cosas que no me gustaron en absoluto y además en una reunión les dije que como volviera a ver un espectáculo como el de un partido que vi, se quedaban sin nuestro apoyo; fue lamentable lo que vi y dije que no… si quieren jugar al fútbol tienen que asumir que en este deporte se dan patadas, y cuando te dan una patada, te aguantas, como pasa en el fútbol masculino; lo que no puede ser es que porque te den una patada se monte un espectáculo, se tiren de los pelos, la madre o la amiga salte de la grada, se vaya a pegarle al árbitro o al línea… esto no puede ser. Después de la bronca que les eché fui a la final y fue una batalla campal. En la grada, las madres, las hermanas, las novias… A mí me da igual que sean lo que sean; pero tu novia se tiene que aguantar si te dan una patada igual que el novio o la novia del que está jugando al fútbol. Lo que no puede es saltar la novia como una loca al campo a pegarse con la que le había dado la patada. Entonces me senté ya aquí y dije que como volviera a ver ese espectáculo se acababa; me prometieron que no y ahora está funcionando de maravilla. De hecho hay dos equipos que han ascendido a tercera categoría, el Lorca y el Murcia féminas. Y están muy bien, con mucha ilusión.

T: ¿Considera, por tanto, que el fútbol femenino irá en línea ascendente con el paso de los años y que habrá más equipos que actualmente?

JM: Sí, mira, ya tenemos hasta interescuelas de niñas. Pueden jugar con los niños hasta una cierta edad. Es decir, las interescuelas de niñas las hemos metido en las ligas de los niños y vamos a ver este año cómo funcionan. También nos da miedo porque los niños son menos respetuosos; cuando tienen más edad se gestiona un poco mejor el contacto, pero claro, con nueve y diez años… (risas) A ver cómo sale. Vamos a intentar que funcionen mezclados en una liga muy graciosa de niños y niñas.

 SELECCIÓN MURCIANA:

T: ¿Volverá la selección murciana a competir en partidos internacionales amistosos en el mes de diciembre?

JM: Pues está difícil porque debido a la crisis no hay spónsors. Los dos primeros años en los que se hicieron esos partidos se atravesaba una época gloriosa, con spónsors por un tubo y fue una fuente de ingresos importante además de dar un espectáculo, con doce mil personas contra Colombia, doce mil en el debut en la vieja Condomina y fue todo muy bonito. Pero claro, llega la crisis y en el siguiente partido no ganamos dinero, y ya me empecé a preocupar, porque eso me vale, pero perder no; yo no me veo capaz de perder dinero. Una de las cosas que hago es que el dinero en la Federación vaya a muerte, mucha gente no es consciente de que el tesorero pertenece a una empresa privada. El señor que lleva ahora mismo la gerencia de la Federación es un profesional economista que lo contratamos, y el tesorero pertenece a una empresa privada que cobra y controla al gerente. Además, tenemos una auditoría externa que controla al tesorero. Lo tenemos todo súper controlado, con lo que el dinero lo llevamos a rajatabla ya que es la única solución para que las cosas funcionen.

Dicho esto, yo no me veo en la situación de perder dinero para organizar un partido. Solo abrir La Condomina un fin de semana cuesta 24.000 euros, porque hay que limpiarla, hay que tener a los empleados ahí, seguridad, taquilleros... Aunque los jugadores están locos perdidos y no paran de llamarnos para que se juegue el partido, al final piensas que la gente no quiere venir a ver a la selección. ¿Para qué voy a montar entonces algo que no quiere la gente y encima que me cueste dinero? Ese es el problema.

SOBRE ÉL:

T: Vamos a hablar un poquito sobre usted para conocerlo un poco más. ¿Cuál es el equipo de José Miguel Monje Carrillo?

JM: En la Región, indudablemente, soy de todos los equipos. Yo no puedo vincularme a ninguno porque todos están dentro del parámetro de la Federación.

De fuera de la Región soy más madridista que culé. Me gusta muchísimo el Real Madrid, me gusta el Atleti de Madrid, llegó un momento en el que me gustaba mucho el Sevilla que hace unos años jugaba de maravilla, el Villarreal… Pero ahora mismo, indudablemente, el equipo que aburre asquerosamente por lo bien que juega es el Barcelona, ¡si es que juega tan bien que a mí ya hasta me aburre! (risas).

T: ¿Cuál ha sido su ídolo futbolístico?

JM: A mí me pusieron un apodo cuando jugaba al fútbol, Gunter Nezter, porque era de mi generación. Yo jugaba al fútbol de una forma en la que me gustaba lanzar, era trotón, corría mucho…

T: ¿Qué es para José Miguel Monje Carrillo el fútbol?

JM: Una pasión, indudablemente. Ahora ya es una profesión, pero durante toda mi vida ha sido una pasión.

T: Un partido que recuerde con especial cariño…

JM: Uno que recuerdo como espectacular si hablamos de fútbol profesional fue la final de la Copa del Mundo de México 70, entre Brasil e Italia (4-1); jugaba todavía Pelé, claro, estoy hablando de otra época (se ríe).

T: ¿Cómo es un día cualquiera en la vida del presidente de la Federación?

JM: Me levanto tempranísimo, a las 6.30, desayuno una tostada de aceite y sal con un café con leche, ando por la montaña alrededor de dos horas, después hago un poquito de pesas. Y después, pues las primeras horas las dedico normalmente a ir a los ayuntamientos, siempre me organizo para hacerlo así. Me gusta ir a los sitios por la mañana a primera hora, recibir a la gente a última hora, y así tener toda la mañana en su horario central para trabajar. Por las tardes igual, es normal encontrarme aquí o en algún campo de fútbol.

T: ¿Cómo se definiría usted?

JM: Soy muy meticuloso y perseverante, los machaco mucho porque soy muy exigente. Soy muy amistoso y muchas veces la gente se equivoca, porque yo me voy a tomarme una cerveza con los empleados y les gasto bromas, pero a la hora del trabajo no paso una. Soy muy exigente, lo mismo que me exijo para mí, se lo exijo a ellos. Aquí ha habido que cambiar mucho porque ellos venían de una línea de trabajo muy distinta; estaban en una época completamente distinta donde no había una metodología, cada uno iba a su aire porque no había una estructura definida. Emilio Calvo venía y se iba y nadie sabía dónde estaba, el presidente tampoco estaba y esto funcionaba a salto de mata. Imagino que cada uno era independiente, tenía su propia responsabilidad y se autorregulaba. Y yo pues ya te dio, soy muy exigente.

T: ¿Qué consejo que le hayan dado ha sido el que más le ha servido en este tiempo para estar al frente de la Federación?

JM: Me lo dio mi madre: “cuenta diez antes de contestar” (se ríe).

T: ¿Colecciona algo relacionado con el mundo del fútbol?

JM: No, con el mundo del fútbol no. Tengo libros a montones, soy un lector empedernido, tengo unos dos mil o tres mil libros porque leo muchísimo.

T: Si tuviera que pedir un deseo a nivel futbolístico…

JM: Pediría que el Real Murcia y el Cartagena estuvieran en Primera División, que todos los equipos estuvieran saneados, que hubiera estructuras magníficas… y que los empleados de la Federación cobrasen el doble de lo que cobran (risas).

T: ¿Cómo y cuándo conoció nuestra web?

JM: Prácticamente cuando empezásteis a funcionar. Toda la información me la pasa Pedro Julio Zafra, nuestro jefe de prensa, ya que está al corriente de todo lo que ocurre en el mundo periodístico, es un profesional, y me puso al corriente de quiénes érais y cómo estábais y a raíz de aquel momento surgió la idea de colaborar con vosotros y echaos una mano.

T: Mande a través de ella un mensaje.

JM: La gente debe tener mucha fe en el trabajo que se está haciendo, la forma de evaluar realmente dónde está la Federación murciana es hacerlo de forma comparativa con las demás federaciones, y te puedo decir que ahora mismo somos una referencia a nivel nacional, ya no solo en el trabajo, también en las ideas. Es raro que no tengamos federaciones que vienen aquí a ver cómo es nuestro sistema informático, cómo llevamos la mutualidad… Creo que estamos haciendo las cosas francamente bien. Todo es mejorable, indudablemente, pero creo que el mundo del fútbol tiene que estar tranquilo con la gestión de la Federación. Ya no somos un mal necesario. Ahora somos un bien para este deporte.

T: Muchísimas gracias.

JM: Un placer. Gracias a vosotros.

UN TEST RÁPIDO:

Una palabra: María Isabel.

Un taco: Creo que como murciano, pijo.

Un recuerdo: Los que tengo son de la infancia, sobre todo de mi época en Águilas.

Un sonido: La voz de mi mujer.

Un olor: Azahar.

Un grupo musical: Los Beatles.

Un color: Azul.

Un sabor: Tengo dudas entre el cocido y la paella (risas).

Una fobia: Ninguna.

Un libro: Me lo pones muy difícil… por decir uno, Los episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós, pero es que me encantan muchísimos.

Una película: Soy un entusiasta del cine, sobre todo el histórico. La que me ha sorprendido muchísimo es El acantilado rojo.

Un hobbie: Fútbol.

Una prenda: Como casi siempre voy de traje, por eso me gusta ir de sport, sobre todo si hace buen tiempo de pantalón corto.

Un día del año: El 10 de mayo, día que me casé.

Una ciudad: Murcia.

Una virtud: Eso habría que preguntárselo a quien me conoce (se ríe).

Un defecto: Muchos… soy un poco coñazo (risas).