Crónica 12ª jornada: Olímpico de Totana 0 - 1 Bullense

El C.D. Bullense infligió la sexta derrota consecutiva al Olímpico de Totana, en un encuentro disputado en el "exilio" del Bernardo Cánovas de El Paretón debido a la resiembra del césped del Juan Cayuela. Los locales, que salieron con la intención de frenar su racha de derrotas, se vieron muy pronto en inferioridad numérica, convirtiéndose en una auténtica muralla infranqueable para los de Manzanares, incapaces de encontrar un resquicio por donde atacar hasta que Cuco, a 15 minutos
del final, lo encontró con un disparo desde 25 metros que sorprendió a José Ramón.

Salió Manzanares con un equipo netamente ofensivo, en el que Blas era la punta de lanza, flanqueado atrás por Serrano y Cuco en las bandas, mientras Chiqui, que reaparecía tras su lesión, actuaba como segundo punta. El Olímpico, por su parte, comenzó con un clásico 4-4-2 y con todos sus jugadores concienciados de que debían acabar con la racha de cinco derrotas consecutivas.
Fruto de ese ímpetu llegó la primera ocasión, apenas transcurridos 30 segundos de partido, pero el remate de Juan, auténtico protagonista del inicio del partido, desde la frontal se perdió por encima de la red de seguridad. Cuando decimos que Juan fue el protagonista absoluto de los primeros minutos no lo decimos gratuitamente. El lateral derecho fue el protagonista de casi todas las incidencias en los primeros 20 minutos. Primero en el 12', cuando vio la primera cartulina amarilla, después en el 14' al tener que ser atendido en la banda y, por último, en el 17', momento en el que fue expulsado por doble amonestación tras un pisotón a Cuco. En las protestas, Sergio vio la cartulina amarilla, que derivaría en expulsión tras el gol de Cuco.

La primera ocasión de cierto peligro del Bullense llegaría en el saque de esa misma falta, pero el cabezazo de Serrano salió demasiado desviado.
Fue un partido muy trabado. Los jugadores del Olímpico entraban con demasiado ímpetu en todas las jugadas, a cada salto dividido iban con el codo por delante, y en muchas ocasiones esa dureza se contagió al Bullense, y el encuentro se vio constantemente interrumpido por faltas, lesiones y entradas de los fisios de uno y otro equipo. Una de las lesiones que más incertidumbre llevó a la grada se produjo en el minuto 24, cuando Edu hubo de ser atendido en el césped durante dos minutos tras un choque en el aire con Mesones, con ostensibles gestos de dolor.
Poco después de retirarse las asistencias llegaría la primera ocasión de verdadero peligro para la portería de José Ramón. Un buen pase de Gasero dejó a Serrano solo ante el portero, con Isreal corriendo tras él. Tras pisar área, Serrano, en lugar de disparar a puerta, trató de recortar al defensa, buscando el penalty, pero Israel fue más listo
que él y rebañó el balón limpiamente lanzándose al suelo, esfumándose así una gran ocasión.
Dos minutos más tarde, en el 29', Verdú estuvo a punto de subir el primer gol al marcador tras cabecear espléndidamente un saque de esquina desde la izquierda, pero el balón salió rozando el palo.

Chiqui, que, como dijimos antes, reaparecía tras su lesión, volvió a retirarse con un pinchazo en el mismo sitio en el minuto 31', siendo sustituido por Parrita. Tras un primer análisis, parece que en esta ocasión la lesión es de menor importancia, y en dos semanas podría estar de nuevo con el grupo.

El partido transcurría casi íntegramente en campo local. El Bullense tocaba y tocaba, raseaba el balón desde la línea defensiva, buscando descolocar a la defensa rojiblanca, pero casi todas las jugadas acababan con un balón largo de Maíno o Mesones buscando al extremo, lo cual no siempre era efectivo. Cuando se intentaba rasear el balón en campo contrario, la telaraña orquestada por Cote Llamas se volvía casi impenetrable, con uno o dos jugadores siempre encima del jugador en posesión del esférico. En una de las pocas ocasiones en las que se consiguió sortear esta presión, Serrano, tras recoger un balón peleado por Parrita, metió un gran pase al hueco que dejó a Blas solo ante José Ramón, pero el guardameta estuvo muy atento y se anticipó al 9, enviando el balón a saque de banda.
Tanta posesión de pelota por parte del Bullense implicaba que el balón, tarde o temprano, rondaba la portería totanera, y, una vez ahí, cualquier error de la defensa podía significar un gol. La mejor prueba de ello llegó en el 41', cuando Pedro Marín estuvo a punto de sorprender a su propio portero al despejar mal un balón que acabó
envenenándose y superando a José Ramón, que estuvo atento para atajar el balón en la misma línea de gol.

Los dos minutos de descuento dieron para mucho. Primeramente, para que Gasero recibiera la tarjeta amarilla que motivaría su cambio en el descanso, muy alterado por las continuas provocaciones de Sergio (que estuvo buscando conseguir la expulsión de un jugador visitante a toda costa durante todo el encuentro, muy alterado). Poco después, para ver la primera ocasión de peligro del cuadro local desde aquel lejano disparo de Juan en el primer minuto, al cabecear el propio Sergio, el jugador más activo de su equipo, un balón desviado en el área. Y, por último, ya en el 47', para que Blas enviara alta la mejor ocasión visitante. Tras controlar en el punto de penalty un pase atrás de Parrita, el 9 se revolvió y disparó a puerta sin oposición, pero el balón se marchó alto y desviado.

Como decíamos, Gasero fue sustituido en el descanso por el peligro de expulsión que corría, entrando en su lugar Vaello, un jugador que, pese a haber jugado tan solo dos partidos con el equipo, aporta un gran equilibrio en el centro del campo, empezando a parecer el complemento ideal que necesitaba el equipo para subir ese puntito
necesario para estar arriba hasta el final.

La segunda mitad comenzó como la primera, con un disparo desde la frontal del Olímpico, en esta ocasión por parte de Martínez, atrapando Rubén el balón en dos tiempos.
Precisamente Vaello fue el primero en llevar el nerviosismo a la grada en esta segunda mitad al peinar un falta botada por Serrano en el 49', pero José Ramón, muy atento, logró atajar el balón sobre la línea de gol.

El propio Serrano tuvo en sus botas el 0-1 cinco minutos después, pero su disparo salió rozando el palo. A partir de ahí, el encuentro se volvió todavía más espeso, con muchísimas interrupciones y escasas llegadas a las porterías, ninguna de ellas de importancia hasta el gol, 20 minutos después.
Desde ese momento hasta el gol, las únicas incidencias destacables fueron las amonestaciones, los cambios (Juanma por Israel en los locales y Chispa por Rafa, ambos en el 66'), y las lesiones, como la sufrida por el propio Rafa, que quedó dolorido tras un salto con Yeyo y tuvo que ser sustituido minutos después con un bulto en su rodilla
derecha. Entre todo ese conglomerado de acciones, vimos a Sergio amenazar a Rafa tras una entrada de éste, y el estado de nervios en que se encontraba (ya incluso desde antes de esa acción) le llevaría a la expulsión instantes después.

Así llegamos al minuto 75. Poco fútbol, falta de ideas en ataque, imposibilidad de romper la muralla totanera, y en estas que aparece Cuco, por el medio, para sacarse un latigazo desde 25 metros que se cuela en la portería local pegado al poste derecho, llevando la desolación a los jugadores locales y el júbilo a los visitantes, que lo celebraron formando, una vez más, una piña en torno al banquillo.
La jugada había comenzado en Mesones, que se deshizo de Sergio tras recibir un manotazo de éste en el pecho y soltar él mismo otro, sin que el árbitro advirtiera ninguno de los dos, y ese pequeño rifi-rafe tuvo su continuidad en la celebración del gol, cuando Sergio se encaró con el central de La Copa y el árbitro, con buen criterio, acabó
solucionando el incidente amonestando a ambos jugadores. Como los dos habían visto ya una amarilla anteriormente, tuvieron que abandonar el terreno de juego expulsados, continuando el partido 10 contra 9. La expulsión de Mesones obligó a que Serrano finalizara el encuentro como lateral izquierdo, como ya hizo ante el San Ginés.

Sin embargo, en la siguiente jugada, el Olímpico se quedó con 9. Juanma, también demasiado revolucionado, y que tan solo llevaba 11 minutos sobre el terreno de juego, lanzó una patada en el aire sin sentido a Fernando, lo que le valió la roja directa. Edu tuvo que calmar a sus compañeros con frases del tipo "vamos a calmarnos, que al
menos podamos jugar la semana que viene".
Si el Olímpico ya estaba encerrado con 10 jugadores, con 8 aún lo estuvo más. Perdió el pivote que tenían incrustado entre las dos líneas de 4, pero estas permanecieron, y ni con dos jugadores más los de Manzanares eran capaces de encontrar huecos para sentenciar el encuentro. Serrano lo intentó en el 81', pero su disparo salió
desviadísimo.
La última ocasión del Bullense llegaría también con un disparo desde la frontal, pero el intento de Vaello le salió centrado y fácil para José Ramón.

El Olímpico intentó estirar líneas en los últimos instantes buscando un empate heroico, y a punto estuvo de conseguirlo en el 88' con un disparo de Pedro que salió alto por poco. Un minuto después el árbitro se vería obligado a expulsar al entrenador local por sus continuas protestas.

El descuento, que se prolongó durante cinco largos minutos, hizo sufrir a los pocos seguidores rojiblancos que se desplazaron a El Paretón, especialmente con la última jugada del partido, en la que el balón se paseó por el área de Rubén con cierto peligro, peligro que fue finalmente despejado por la zaga, certificando de esta manera una
victoria que, unida al resto de resultados de la jornada, nos deja con un colchón de 4 puntos sobre el quinto clasificado y a solo dos del tercer puesto.


Resumen:

Olímpico de Totana 0 - 1 C.D. Bullense
Cuco, 75'


Alineaciones:

Olímpico de Totana: José Ramón; Juan, Juanjo, Martínez, Pedro Marín; Yeyo, Pedro, Sergio, Vicente; Edu (Fernando, 81'), Israel (Juanma, 66').

C.D. Bullense: Rubén; Verdú, Rafa (Chispa, 66'), Maíno, Mesones; Fernando, Chiqui (Parrita, 31'), Serrano (Vaello, 45'), Gasero, Cuco (Juanfra, 87'); Blas.


Amonestaciones:

Olímpico de Totana: Juan (2' y 17', expulsado), Sergio (17' y 75', expulsado), Vicente (48'), Martínez (64'), Juanma (roja directa, 77'), Cote Llamas (entrenador, roja directa, 89').

C.D. Bullense: Chiqui (6'), Gasero (45'), Cuco (51'), Mesones (55' y 75', expulsado), Blas (69'), Vaello (71').


Árbitro: García Clemente. Muy discutido por los jugadores locales. Estuvo bien en todas las tarjetas, y no tuvo incidencia en el resultado final.


Estadio: Bernardo Cánovas, 70 espectadores.