Crónica 29ª jornada: CD Bullense - CF Molina

El C.D. Bullense dio buena cuenta del C.F. Molina en el Nicolás de las Peñas, en uno de sus mejores partidos de la temporada, muy serio en todas las líneas durante los 90 minutos y llegando a avasallar a su rival en la segunda mitad, donde, tras librarse del 0-2 en una contra que falló Juanjo, se lanzó a por el partido con mucho descaro y acabó obligando a Gil a recoger el balón de la red hasta en tres ocasiones, algo que aún no había tenido que hacer el arquro de Alguazas en toda la temporada.

Durante toda la semana los rojiblancos se habían conjurado para sacar adelante este partido, más si cabe tras la retirada del San Ginés, que nos dejaba sin margen de error en la clasificación. El llamamiento de la plantilla a la afición surtió efecto, acudiendo al partido 451 espectadores, una entrada que hacía años que no se veía en el Nicolás
y que llevó en volandas a sus jugadores, que acabaron aplaundiendo a la grada desde el centro del campo al finalizar el partido como muestra de agradecimiento.

El partido se desarrolló tal y como había planeado Manzanares. Paco Moreno dejó a Paco Illán en el banquillo, jugando con Pekas y Jorge arriba, mientras que el técnico local sorprendía sacando a Cuco en la posición de mediocentro defensivo, toda una declaración de intenciones sobre cómo quería que jugara su equipo. Y los jugadores respondieron.

La primera mitad no fue demasiado vistosa, con mucho centrocampismo y escasas ocasiones de gol. El Molina conseguía ganar siempre las segundas jugadas, creando una engañosa sensación de dominio del partido, que se vio refrendada con el gol de Mamadou a la media hora de juego. Hasta ese momento apenas si había habido dos jugadas de peligro: una falta desde el vértice del área que Félix envió rozando el larguero en el 15' y un disparo desviado de Parrita desde la frontal en el 19'. El gol de Mamadou llegó tras una posible falta a Verdú, que tuvo que ser atendido por el fisio rojiblanco y, aprovechando la momentánea superioridad numérica, Gonzalo envió un
potente saque de banda que Mamadou cabeceó al fondo de la portería en el segundo palo, anotando el 0-1.

El fantasma del día del Mar Menor sobrevoló la grada del Nicolás, pero ayer todo fue distinto. El equipo es más fuerte mentalmente que en aquel partido y lo demostró desde la siguiente jugada, donde Fernando controló en el área un saque de banda, regateó a un defensor y su disparo fue desviado por Félix a córner.

La única ocasión en la que el Molina volvió a crear peligro en el área rojiblanca fue aprovechándose de un error de Rubén, que no se entendió con Verdú y no pudo atrapar una falta lateral, lo que aprovechó Jorge para hacerse con el esférico en el interior del área, pero su disparo a la media vuelta salió fuera.

A partir de ahí el Bullense comenzó a ser el equipo que avasalló a su rival en la segunda mitad. Antes del descanso tuvo dos ocasiones que no se convirtieron en el empate de casualidad. La primera la tuvo Fernando en el 39', cuando se quedó solo delante de Gil tras controlar en el área un gran pase de Chispa, muy activo durante todo el partido. Cuando ya se cantaba el gol en las gradas, el disparo del asturiano no encontró portería. La siguiente fue incluso más clara, y, sobre todo, más polémica. Tras un saque de esquina, el balón le cae a Chispa, que centra al segundo palo, donde Cuco controla, recorta hacia afuera buscando ángulo de tiro y consigue superar a Gil con un fuerte disparo raso que se estrella en el palo y, cuando ya se colaba, es despejado por Félix sobre la misma línea de gol. Corría el minuto 42.

No hubo más ocasiones antes del descanso, donde ningún entrenador movió su banquillo. La primera ocasión de la segunda mitad pudo cambiar el devenir del encuentro. En el minuto 51, Chispa pone un balón templadito al área, donde Gil sale de puños y el balón le cae a Gasero, quien no puede rematar a puerta vacía por la intervención a última hora de Gonzalo. El balón le llegó a Ginés, que inició un contragolpe rapidísimo por la derecha, dejando solo a Pekas ante Rubén y, cuando parecía que el 9 iba a fusilar al guardameta rojiblanco, prefirió pasarla al segundo palo, donde Juanjo entró solo e incomprensiblemente envió el balón fuera, al contactar de manera horrible con el balón.

El partido entonces entró en una dinámica que hacía cundir el nerviosismo en la grada, ya que los rojiblancos estaban volcados al ataque y el Molina intentaba salir con rápidas contras. Tras casi un cuarto de hora sin ocasiones relevantes, Parrita se inventa un pase genial para dejar solo a Chispa ante Gil, que salvó la ocasión con los pies. Apenas dos minutos después, en el 67', con Paco Illán preparado para entrar al terreno de juego, llegaría el empate. Falta lateral que Chispa bota al segundo palo, Gil falla estrepitosamente en la salida y Mario cabecea a puerta vacía sin oposición, en un clamoroso error defensivo de los visitantes, puesto que había seis delanteros rojiblancos para tres defensores.

No tardaría mucho en romperse el empate. Cuatro minutos después, Mario controla en la derecha un saque en largo de Rubén, se interna por la banda y la pasa rasa al área para que Parrita se la deje de cara al primer toque a Chispa, que con un disparo ajustado bate por segunda vez a Gil. La remontada se había consumado en menos de cinco minutos.

Con la grada volcada, el equipo aún pudo aumentar su ventaja en el 73', con una falta directa de Serrano que salió desviada. El Molina tuvo la oportunidad de echar un jarro de agua fría a los rojiblancos un minuto después, en un fallo de marcaje de la defensa local, que dejó a Ginés solo en la frontal del área en una falta lateral. Juanjo
aprovechó la situación para pasarle el balón raso al 7 en lugar de centrar al área, pero el disparo de Ginés, sin oposición, se marchó desviado por poco.

Fue la última ocasión clara del Molina en todo el partido. El Bullense no se conformó con el 2-1 y siguió buscando la portería de Gil en busca de ampliar la ventaja. En el 79' Parrita partió desde su campo para pelear un balón que había despejado Rubén y consiguió adelantarse en última instancia a Gil, y el balón, con toda la grada puesta en
pie, acabó estrellándose en el poste. Ante la incredulidad de todo el mundo, jugadores del Molina incluidos, que habían sacado rápidamente de puerta, el asistente levantó su banderín sancionando ¡fuera de juego!

Párraga lo intentó tímidamente con un disparo desviado en el 81', pero la suerte estaba echada y los tres puntos no se iban a mover del Nicolás. El encargado de certificar la victoria fue Fernando, que controló un balón rebotado en el área y batió a Gil por tercera vez con un disparo ajustado al palo derecho, desatando la euforia en la grada y en el equipo, que lo celebró a lo grande. Era el minuto 86'. Dos minutos antes Rubén había entrado al campo en sustitución de un desfondado Parrita, que se llevó una fuerte ovación como recompensa a su esfuerzo.

Con el 3-1 el Molina intentó irse arriba a la desesperada, pero todo fue inútil. La única vez que peligró la portería de Rubén fue en un despeje que rebotó en la espalda de Jorge, saliendo el balón desviado. El marcador no se movería y los rojiblancos se adjudicarían una victoria importantísima, continuando en la cuarta posición de la tabla, ahora a cuatro puntos del Mar Menor.


Resumen:


C.D. Bullense 3 - 1 C.F. Molina
Mario, 67'....................Mamadou, 29'
Chispa, 71'
Fernando, 86'



Alineaciones:

C.D. Bullense: Rubén; Rafa, Verdú, Maylan, Mesones; Cuco, Mario, Fernando, Gasero (Serrano, 64'), Chispa (Maíno, 86'); Parrita (Rubén, 84').

C.F. Molina: Gil; Gonzalo, Félix, Mamadou, Marcos (Emilio, 61'); Cantero, Ginés (Valentín, 77'), Párraga, Juanjo; Jorge, Pekas (Paco Illán, 68').


Amonestaciones:

C.D. Bullense: Verdú (29'), Gasero (31'), Maylan (34'), Rafa (76'), Parrita (81'), Prieto (delegado de campo, 90').

C.F. Molina: Félix (9'), Cantero (32'), Jorge (41'), Gonzalo (52'), Paco Illán (87').


Árbitro: Gallego Vidal. Aprobado.


Estadio: Nicolás de las Peñas, 451 espectadores.