Jornada 38. UCAM Murcia 2-1 Talavera

Dulce sabor amargo para el UCAM

Los universitarios despiden la temporada con un triunfo merecido ante el Talavera en un encuentro sin nada en juego y marcado por la decepción de no clasificarse para el play off de ascenso

Punto y final a la temporada del UCAM Murcia, una campaña que tenía previsiones maravillosas y que concluyó de la forma más triste: sin play off de ascenso. Pese a haber permanecido en esos puestos de privilegio durante casi todo el curso, el objetivo se escapó en el momento clave y los universitarios vivirán la fase de ascenso desde el sofá de casa.

Lo supo la afición, ya que solamente asistió un millar de personas a La Condomina para despedir la temporada, y lo rubricaron unos jugadores que cumplieron el trámite ante el Talavera (2-1) con la exigencia justa. Con unos pocos chispazos de calidad y manteniéndose seguro en defensa, el UCAM de Merino solventó la papeleta y sumó una victoria que le sirvió para igualar a puntos al CD Badajoz en la clasificación, pero el golaveraje directo con los pacenses, al final, dictó sentencia. Ay, y el penalti errado por Chavero ante el propio Badajoz en la retina...

 

A fin de cuentas, no fue solo esa pena máxima la que ha impedido que el conjunto universitario dispute el play off de ascenso. Otros partidos se quedan clavados como espinitas, por lo que pudo ser y no fue finalmente. Al menos, ayer ante el Talavera, el UCAM mostró algo de orgullo, se sintió superior a su rival, y disfrutó de la calidad -no se sabe si por última vez- de un jugador diferencial en la categoría como Luis Fernández.

El '10' universitario regaló una obra de arte a los asistentes, manifestando que las lesiones han sido el más duro de los hándicap para este equipo. El gallego marcaba por séptima vez en su décima participación como titular, dejando claro que es el líder ofensivo de este equipo.

Solo necesitó un cuarto de hora para abrir la lata en La Condomina con una obra de arte. Colinas la puso entre líneas desde la izquierda, en tres cuartos de campo. Luis Fernández controló adelantándose la pelota hacia la portería, tirando con ese primer toque un autopase preciso sobre el central Rubén. Arrancó como un búfalo, se plantó ante Santomé, y definió por bajo con la tranquilidad que le caracteriza.

El delantero gallego, no obstante, vería como uno de los asistentes del trío arbitral le anulaba hasta dos tantos más por fuera de juego, siendo especialmente discutido el primero. De igual modo, es de ese tipo de jugadores que no necesita intervenir demasiado en el juego para marcar la diferencia.

Sin embargo, el Talavera conseguiría la igualada con otro chispazo de mucha calidad, en su caso por medio de Melchor. A los 27 minutos, el extremo partió desde la banda derecha, se adentró hasta la frontal, y tras aguantar y recortar ante la línea defensiva, esperó el momento justo para sacarse un latigazo con la zurda que alojó la pelota en la escuadra.

Esos dos tantos, al menos, se convirtieron en el punto dulce de un encuentro amargo de disputarse, por lo intrascendente que conllevaba disputarlo. El Talavera demostró que tampoco tenía una gran predisposición por llevarse el partido, aunque, defensivamente, sí cumplió con las expectativas pese a verse encajonado en algunas fases del encuentro.

No obstante, en la segunda mitad, el UCAM Murcia mejoró su versión y tuvo más claridad para querer concluir la temporada con una victoria. Kilian Grant, otro buen jugador torturado por las lesiones este curso, se encargó de firmar el 2-1 definitivo en el minuto 56 con una bonita definición con el exterior de su pie derecho.

Sin que el Talavera ofreciera una gran reacción, el partido concluyó, la mayor parte de la plantilla encaró el túnel de vestuarios sin detenerse tan siquiera a aplaudir a sus aficionados, y La Condomina bajó la persiana del fútbol. Hasta el año que viene.