Jornada 38. Sevilla B 2-0 Real Murcia

El Real Murcia más deshonroso

Los granas cierran la temporada ofreciendo otra imagen lamentable en un partido en el que el Sevilla Atlético, que tampoco se jugaba nada, tiene ocasiones para golear a los murcianistas

No varió mucho el último partido liguero de la trayectoria del Real Murcia en la segunda vuelta del campeonato. Como viene ocurriendo desde el mes de enero, los granas demostraron que están fuera de la competición desde hace ya muchos meses. Ni la tranquilidad de estar salvados ayudó a que los murcianistas se relajaran y ofrecieran un partido digno en la Ciudad Deportiva Jesús Navas. Solo hubo un equipo que mereció ganar y ese fue el Sevilla Atlético que, pese a no jugarse nada, sí aprovechó el cierre para quedarse con la victoria.

Aprovechó Julio Algar el último partido liguero para hacer cambios y buscar la ambición de los jugadores menos habituales, y el resultado fue el de siempre (2-0), el Real Murcia volvió a ofrecer la penosa imagen a la que nos ha acostumbrado en la segunda vuelta del campeonato. Sin nada ya en juego y ya con las maletas preparadas para irse de vacaciones después de un año decepcionante que ha provocado que la afición se quede sin play off, los granas saltaron al césped a esperar que el reloj corriese lo más rápido posible. Entre un once titular poco entendible y la desidia grana, la primera parte apenas dejó detalles. El meta sevillista Javi Díaz ni se despeinó ante la falta de ambición ofensiva de los visitantes.

No crearon ni una ocasión de peligro los granas en los primeros cuarenta y cinco minutos. Con Víctor Curto, Manel y Chumbi molestándose unos a otros en ataque y sin saber realmente cómo combinarse para dar resultado, lo único destacado fueron las intervenciones del joven lateral Rubén Gómez, que no se encogió cuando tuvo que explorar la banda, mostrándose muy suelto en posiciones ofensivas, aunque a veces precipitándose demasiado. Poco más que destacar ante un Sevilla Atlético que tampoco se jugaba nada pero que por lo menos quiso cerrar el curso con honor. Sin forzar la máquina, de hecho el Real Murcia ni le exigió, los cachorros sevillistas tuvieron siempre el control del balón y, con más o menos acierto, buscaron a Chris Ramos, su hombre clave en ataque.

Las tímidas ocasiones que se iban sucediendo siempre se producían en el mismo lado, el del área defendida por Tanis, quien ayer tuvo una oportunidad como titular. Mackay, mientras que decide si acepta la oferta de renovación que tiene sobre la mesa, despidió la temporada en el banquillo. Fue el meta gallego uno de los pocos que ha rendido notablemente esta campaña, sin embargo, para seguir vinculado al conjunto grana tendrá que rebajarse el suelo, ya que la oferta que recibió por parte de los responsables murcianistas es a la baja, algo que posiblemente hará que Mackay busque un nuevo destino después de un año que le permite ser un atractivo para otros clubes.

No fue Tanis la única cara nueva en el once titular. Con Hugo Álvarez y Forniés en casa por razones que se desconocen, Algar alineó a Parras, que volvía después de muchas jornadas fuera por lesión, Charlie Dean, Escribano, Armando y Rubén Gómez. Maestre y Miñano ocupaban el centro del campo, con los ya mencionados Chumbi, Curto y Manel en el ataque.

Si alguien mereció el gol en la primera parte fue el Sevilla Atlético. Y el premio les llegó a los locales en el minuto 44, cuando Mena remató un centro de Chris Ramos. Unos segundos antes Chumbi había tenido que abandonar el terreno de juego por unos problemas físicos. Su lugar lo ocupó Miguel Díaz.

No varió el esquema el Real Murcia. Repitieron estrategia los granas, deseando que corriese el reloj y despreocupándose de lo que sucedía en el terreno de juego. No había nada en juego, ni el honor, y lo demostraron los de Julio Algar, no compitiendo en ningún momento. Solo Rubén Gómez se lo tomó como un examen, disfrutando de la oportunidad que tenía por delante y encarando una y otra vez por banda. No fue suficiente para nada. Se vio cuando en el minuto 60 el Sevilla encarriló el encuentro con un tanto de Pejiño. Llegó el gol en una acción en la que Chris Ramos supera a Armando, estrella el balón en el larguero, con la suerte de que el rechace cae a su compañero, que solo tiene que empujar.

Ni una última alegría fue capaz el Real Murcia en el último día, en el cierre de una temporada que se ha convertido en una auténtica película de terror y en la que si los granas no han sufrido más ha sido por la debilidad de los equipos de abajo.

No comparecieron los murcianistas, ya con la mente pensando en las vacaciones, y tampoco lo hizo Algar, que es incapaz de tomar decisiones que ayuden a su equipo. No da con la tecla ni en las alineaciones ni en los cambios. El madrileño ha engordado la lista de desastres y malas decisiones del club en la segunda vuelta. Aunque el preparador se agarra al banquillo, sitio en el que desea estar la próxima campaña, todo parece indicar que tendrá que conformarse con la dirección deportiva. Sus números tampoco respaldan que continúe al frente de la plantilla.