Jornada 29. Sevilla B 2-1 UCAM Murcia

El UCAM se dispara al pie en Sevilla

El conjunto universitario cae ante el filial hispalense, que remonta el gran gol inicial de Julen Colinas

Dos graves errores del central Carlos Moreno propician la segunda derrota consecutiva de los de Munitis

La ley de Murphy golpeó ayer al UCAM Murcia. La tendencia del conjunto universitario viene demostrando en las dos últimas jornadas que si las cosas salen mal, pueden irle incluso peor al no implicarse al máximo. Ayer, en su visita al Sevilla Atlético, dos errores de bulto de un mismo jugador provocaron la derrota de un equipo que está perdiendo sus señas de identidad con el paso de las jornadas y en el momento clave de la temporada. Y no tiene pinta de que vayan a mejorar mucho, al menos no de forma inmediata.

El UCAM Murcia se encuentra inmerso en pleno proceso de 'involución', en el que en lugar de mejorar y explotar todo lo bueno que tenía, está tirando por tierra lo que eran unas altas posibilidades de disputar el play off de ascenso a base de malos resultados y un juego que se aleja mucho de lo esperado.

 

No carbura desde hace tiempo el motor universitario. Toni Arranz se ha quedado solo en un esquema en el que los goles de Onwu salvaron más de una crisis de resultados, y que en cuya ausencia ponen de manifiesto la fragilidad de un equipo que se está cayendo con todo.

La primera parte del encuentro disputado en el estadio Jesús Navas de Sevilla fue para olvidar. Sin ritmo, sin frescura y también sin ideas, el UCAM Murcia desperdició cuarenta y cinco minutos ante un rival que prácticamente ni se acercó al área. No se sabe si el calor pasó factura, pero a los jugadores se les notaba especialmente pesados y sin lucidez para mostrar todas sus capacidades.

Solo el Sevilla Atlético fue capaz de dar algún aviso en el primer tiempo. Fue Cera, desde la frontal del área, el autor del primer disparo del partido, el cual no llegó hasta los veintiocho minutos de juego. El lanzamiento desde la frontal fue desviado a córner, con más complicaciones de las esperadas, por un Curro Harillo que no tuvo prácticamente trabajo en el partido.

El Sevilla Atlético, bastante limitado en ataque, tampoco sufría ante un UCAM Murcia que solo encontró en Collantes alguna vía de escape para llegar al área rival. No fue el día de mayor inspiración del extremo gaditano, cuyo bajón de prestaciones ha incidido más de lo esperado en el juego del equipo, y aún así le sirvió para ser el atacante universitario más destacado.

Muy poco a destacar de una primera mitad en la que el descanso fue un bálsamo, en especial para un UCAM que, aunque no imprimió varias marchas tras el descanso, mejoró algo que no era muy difícil de mejorar. Julen Colinas ofreció los que probablemente fueron sus mejores minutos de la temporada. Su velocidad y sus incursiones desde segunda línea sirvieron para crear espacios en las inmediaciones del área rival y para sumar las primeras ocasiones de gol para el UCAM en el partido.

Cinco minutos del segundo tiempo necesitó el conjunto universitario para llevar a cabo lo que no hizo en el primero. Collantes entró solo por el lado derecho del área y sirvió al propio Colinas, que no pudo disparar de primeras ni aprovechar la segunda jugada para marcar. Tan solo cuatro minutos después, el propio Colinas daría el segundo aviso con una tijereta dentro del área tras centro de Migue García, pero no conectó bien el disparo.

El Sevilla Atlético, a diferencia del UCAM, no conseguía asomarse a la zona de peligro. Sin embargo, una falta situada en una posición muy peligrosa a punto estuvo de convertirse en el primer gol de la mañana. A la hora de partido, el local Curro sacó su guante izquierdo para ejecutar un libre directo desde unos veinte metros y a media altura que se estampó en la madera.

Con el susto en el cuerpo, el UCAM no se amedrentó y siguió dando la cara. De hecho, en el minuto 66, Julen Colinas no fallaría a la tercera que tuvo, la más clara y que culminó una combinación magistral. El lateral Adán Gurdiel apareció en campo contrario partiendo desde la derecha, se adentró y filtró un gran pase entre líneas que Colinas recepcionó con calidad para, un segundo después, sortear la salida del meta Javi Díaz con una bellísima vaselina picada.

Todo salía a pedir de boca para el UCAM Murcia. Sin embargo, unos minutos antes de ese gol, Munitis introdujo dos variantes en su alineación condicionadas por las cartulinas amarillas. Retiró a Britos y Galas para dar entrada a Grego Sierra y Carlos Moreno. Y ese segundo movimiento terminaría por ser clave para los intereses del propio UCAM.

Carlos Moreno se había convertido hasta la fecha en una gran noticia para el propio UCAM. Estaba defenestrado en verano, se quedó y Munitis supo darle la alternativa en una posición que no es la suya habitual. Sin embargo, Carlos Moreno dejó a todos boquiabiertos por su mala actuación, cometiendo dos errores graves, en especial el primero, que allanaron el camino a un Sevilla Atlético que no necesitó creer para remontar, ya que esa remontada se le sirvió en bandeja.

Cuando empezaba a encararse la recta final del partido, el Sevilla Atlético empató. En el 74', con el balón en poder del UCAM, los universitarios replegaron intentando defenderse con el balón en su poder. El citado Carlos Moreno cedió atrás buscando el apoyo del meta Curro Harillo, pero su entrega, justa de potencia, fue interceptada por el capitán hispalense Curro. Recortó al portero universitario, la puso atrás para la llegada de Diego García para que este firmase el empate.

El UCAM se vino totalmente abajo, al igual que sucediera una semana antes en La Condomina ante el Melilla. El equipo se dio por vencido o incluso por satisfecho con el empate, sin el ansia de querer aprovechar el pinchazo del líder, el FC Cartagena. Y el Sevilla Atlético, casi por accidente o inercia, supo sacar un mayor rédito.

Genaro daba un nuevo aviso desde fuera del área, aunque algo tímido. El balón parado podía convertirse en una buena baza para que alguno de los dos equipos volviera a romper la igualada.

Carlos Moreno se resarció de su primer error frenando un peligroso contragolpe, pero terminó por ejecutarse a sí mismo en el tiempo de descuento. En el 93', arrolló tras un agarrón innecesario a Miguel Martín, quien se encargó de transformarlo con una tranquilidad pasmosa y de dilapidar, por segunda semana consecutiva, a un equipo que cada vez tiene peor cara.