Jornada 38. Sevilla B 0 - 0 Cacereño

Sevilla Atlético y Cacereño firmaron las tablas sobre el terreno de juego y, tras lo visto en el partido, parecía que hubo también entente antes de iniciarse el encuentro. El duelo entre hispalenses y extremeños no tuvo nada. Ni goles ni ocasiones ni nada de nada. Al filial sevillista le valía el empate y no arriesgó por descuidar su defensa. Pero es que el conjunto de Ángel Marcos tampoco le puso en apuros. David Soria y Miguel López apenas mancharon sus uniformes. Sólo el local tuvo que intervenir en dos acciones que murieron mansamente en sus guantes. Así ponen punto y final ambos a una temporada de mucha ansiedad, de muchas necesidades, pero que acabó con sevillanos y cacereños en la categoría de bronce del fútbol nacional.

Con el Cacereño ya salvado y el Sevilla Atlético que apenas necesitaba un empate para mantener la categoría, el duelo disputado en la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios se desarrolló en una tónica más bien pausada. El primer tiempo fue tranquilo, como la tarde sevillana, sin sobresaltos. Por no haber no hubo ocasiones y, lo único destacable, fue una tarjeta amarilla que vio Kike Carreño por una acción algo desmesurada junto a la línea de banda.

El juego en sí transcurrió en el centro del campo. Fueron los franjirrojos los que dominaron la posesión, pero la falta de profundidad les impidió superar la línea defensiva del Cacereño de Ángel Marcos. Pero ya les iba bien. El empate era bueno para los intereses de un equipo sevillista que ha pecado de juventud en una temporada muy complicada. El Cacereño apenas inquietó al área custodiada por David Soria. El equipo verde tampoco es que disfrutara mucho de la pelota, aunque cuando la tuvo tampoco se lanzó sobre la portería del adversario.  La tarde se prestaba a la charla más que a lo que sucedía al terreno de juego. Y los veintidós futbolistas casi dieron por bueno el marcador que se daba al asueto. El cero a cero del entretiempo, esta vez sí, no fue más que un reflejo de lo que se vio sobre el rectándulo de juego.

El Cacereño se estiró algo más tras el paso por vestuarios, pero sin inquietar en demasía a un David Soria que fue un mero espectador más del encuentro. Miguel López tampoco tuvo muchos problemas para mantener su portería a cero. Nadie hacía por generar incertidumbre y entre algunos aficionados sevillistas se empezó a cantar el típico “que se besen, que se besen”. La aproximación más ‘peligrosa’ de los verdes llegó en el minuto 72 en un servicio desde la esquina que Soria atrapó bien por alto. Tres minutos más tarde sería Martins el que lo probó con un cabezazo flojo que murió mansamente en los guantes del portero hispalense. Ahí se acabó por completo el partido. Ni el Cacereño hizo nada más ni el Sevilla Atlético se esforzó por anotar un gol. El punto les era suficiente y los discípulos de Martínez no quisieron arriesgar la retaguardia.